Biografía de Manolo Arias (segunda parte)

Casi 40 años de una carrera plagada de éxitos le avalan. Os contamos quién es Manolo Arias, por qué fueron tan importantes sus bandas, sobre todo NIÁGARA y ATLAS (que son las propias) y más cosas de su carrera. Aquí podéis leer la primera parte de la misma, que continuamos en esta segunda parte de su biografía. 

Arias

Los 90 fueron años duros llenos de retos para el madrileño, quién llegó a hacer alguna actuación con alguna orquesta para sobrevivir (experiencia que Manolo recomienda como “cura de humildad”) y colaboró con LAZY (de estilo Hard Rock) o CORAZONES NEGROS (rock n’ roll mucho más visceral), vivencias que él recuerda con satisfacción, sin remordimientos: aprendió y demostró que es capaz de tocar distintos estilos y sonidos. Tuvo también alguna oportunidad para seguir su carrera en otros mundos musicales más populares y productivos, al menos económicamente (llegó a grabar la maqueta de uno de los concursantes de la primera edición de Operación Triunfo), pero su corazón rockero se impuso sobre su cabeza, o bolsillo (como hicieron otros sin tapujos… y sin reproches).

Por eso a finales de la década se fue a vivir a Vigo y se unió a MOTORES, que entonces estaban viviendo una de sus mejores épocas. De hecho, y pese a ser un estilo totalmente opuesto (mucho más moderno y duro que lo que venía haciendo hasta ahora), compuso en muy poco tiempo 4 temas para el que sería su cuarto disco, “Un Día Perfecto” (si los gallegos se descuidan, les hace un disco nuevo completo). Su líder Carlos del Río le había llamado, y él decidió probar ese nuevo sonido más agresivo. Fue todo un reto para él, que poco o nada tenía que ver con ese estilo más duro, más cañero y con mucha más rabia en sus letras y en su sonido, pero se adaptó sin problemas.

Para Manolo fue otro reto irse a vivir un año a un sitio totalmente nuevo donde no conocía a nadie (y de hecho tenía su pareja en Madrid). Pero estar entretenido tanto en los ensayos como en su trabajo en un estudio de grabación, y los numerosos viajes de la banda le hicieron llevarlo bien. Tras un año disfrutando el experimento, volvió a casa, algo frustrado de no terminar de dar un paso adelante más con MOTORES y sobre todo echando de menos su vida, su gente y su presente en Madrid. De cualquier manera las dos partes lo recuerdan con cariño, y se siguen apreciando y respetando mucho, coincidiendo años después en colaboraciones esporádicas en algún concierto y similar. De hecho, el propio Carlos del Río (líder de MOTORES) nos lo contaba en una visita Corsaria repasando la carrera de MOTORES.

Ya en Madrid, empezó a hacer tareas de producción musical y entró en contacto con MURO, para quienes produjo primero su “Peligro Inminente” (1999) de la mano de Pies Records. Cuando MURO se quedó sin guitarrista, Manolo aceptó de nuevo probar a tocar sonidos que no había tocado antes, aunque sí los había escuchado muy a menudo, como buen fan del Heavy Metal nacional. Además había compartido conciertos conjuntos de NIÁGARA y MURO (era divertido ver como la legión de chicas que seguían a los primeros se iban de la sala en cuanto les tocaba el turno a los segundos). Habían hecho muy buenas migas desde siempre, así que la adaptación no fue nada difícil. Y aunque hubo fans que mostraron su enfado, porque opinaban que no encajaba el grupo con el guitarrista, y viceversa, fue todo bien.

Grabó con ellos dos discos, el fantástico “Corazón de Metal” y el directo “Este Muro No Se Cae” (del que Manolo tuvo que ser sacado en volandas, casi desmayado, por el titánico esfuerzo de producirlo y tocar a la vez). Disco de despedida, entonces, de unos MURO que afortunadamente han tenido varias vidas posteriores… pero ésa es otra historia. Y sí, era raro ver a Manolo con el pelo corto, vestido de negro y con cinturón de balas, pero tocando… pues fijaros:

Breve paso por Sobredosis

Tras esto, Arias dejó MURO (de nuevo con buenas maneras y dejando amigos allí) y se dedicó más a sus tareas de productor (trabajando con los mismos MURO, BARÓN ROJO, ARS AMANDI, LEYENDA, BURNING KINGDOM, etc.) en los estudios “El Cielo de Madrid”, con Pies Records. José de Benito (ex guitarrista de SOBREDOSIS), que participaba con Arias en DR. SNAKE (banda tributo a WHITESNAKE, admirados por ambos madrileños, y que les servía básicamente para divertirse de vez en cuando), le pidió que se uniera a su grupo SOBREDOSIS, que ya había publicado dos discos en los 80, y estaban con idea de hacer el tercero.

A Arias le ocurría como con MURO: eran viejos conocidos y se sabía sus canciones. Se lo pasó muy bien con ellos, muy integrado, pero lo dejó pronto, antes de que grabaran un nuevo disco, ya tenía otras cosas en mente. Y de hecho SOBREDOSIS se disolvió poco después, cuando un buen tercer disco no llegó a funcionar.

En 2003 llegó el momento en que Arias, fan de toda la vida (desde 1975) y amigo (desde 1983), fue llamado por segunda vez por José Carlos Molina para entrar en ÑU (en 1990 Arias había declinado una primera oferta por no encontrarse a tope de energía). Hubo quien opinó que ya era hora de que ambos grandes músicos se unieran, hubo quien hizo apuestas sobre cuánto duraría Arias en ÑU (por el carácter fuerte de ambos, y por aquello de que los músicos le duran poco al Molina)… Pues duró casi 7 años, en los que ambos temperamentos trabajaron bien, aportando sus ideas y apoyándose cada uno en el otro, y grabaron “Viejos Himnos Para Nuevos Guerreros” (que curiosamente se publicó cuando él ya se había ido).

En realidad participó ya en la gira de “Títeres” (aunque él entró después de haberlo grabado en 2003) y también en aquel extraño directo grabado en la sala Heineken y publicado en DVD en el 2007 (como nos contaba Esquitino en esta crónica entonces para Rafabasa.com).

De hecho esta primera unión duró hasta que en el verano de 2010 el propio Manolo se despidió con un comunicado afectuoso, aclarando que el único motivo era su contrato con Avispa y su intención de volcarse en sacar el segundo disco de ATLAS (nos lo contaba el propio Manolo en este programa corsario). Arias siempre ha respetado y admirado a Molina, siempre le consideró un genio, y para él fue un sueño cumplido y disfrutado.

Atlas

Es el momento de centrarnos en su segunda gran banda… ATLAS casi se podría considerar una evolución de lo que hubiera sido NIÁGARA si hubiera continuado, 16 años después. Tras varios conciertos compartidos entre ÑU y BARÓN ROJO, los hermanos Arias decidieron volver a hacer algo juntos (como curiosidad, fue en una conversación nocturna en un bar de carretera al volver a casa tras uno de esos eventos). Pero no querían volver a hacer NIÁGARA como tal, eso ya había pasado a la historia (a la auténtica historia del rock nacional).

Se juntaron los mismos músicos (o casi, que Enrique Castañeda ya tenía una vida familiar y personal / profesional fuera de la música y no se quiso involucrar). Es decir, los hermanos Arias con con Ignacio Prieto (que venía entonces de EDEN LOST, además de su experiencia previa en REINA DE CORAZONES y una brevísima estancia en la última etapa de NIAGARA) a las voces, y con José Martos a la batería. De todos modos en realidad eran músicos “distintos”, ya que todos habían empleado bien esos años en evolucionar y desarrollarse.

ATLAS era un grupo nuevo muy consolidado con músicos de experiencia y calidad ya más que demostradas. Componían mucho y rápido, trabajaban muy bien en equipo, aportando ideas cada uno a la canción que había compuesto otro, y así sacaron dos discos de muy buen Hard Rock “estilo PURPLE / WHITESNAKE”, pero con el sello histórico de NIAGARA en el ADN. Estos discos son: el homónimo y autoproducido “Atlas” en 2008, y “Contra Viento y Marea” en 2010 (con su réplica en inglés “Against All Odds” para el mercado internacional). Ambos fueron masterizados en Finlandia por el popular técnico Mikka Jussila. En estos años, además de sus conciertos en solitario, telonearon a grupos como GOTTHARD, EUROPE (en ambos casos haciéndose buenos amigos de sus músicos), MOTÖRHEAD o ALICE COOPER (con los que apenas tuvieron contacto), y en todos los casos se ganaron el respeto y la admiración de esas grandes bandas.

ATLAS hizo una primera pausa en 2011, cuando Martos tuvo que dejarlo por problemas de salud (su maltrecha espalda y problemas en el cuello le estaban dando problemas), y Prieto también, por problemas profesionales. Se intentó seguir con Julio Dávila (MONTERREY) o Rafa Suárez como cantantes, y con Óscar Pérez (ARS AMANDI, KHY, ÑU) a la batería, pero al final decidieron parar “definitivamente” y cansados de lo difícil del panorama nacional de años de luchar precisamente contra viento y marea sin apenas resultados.

En 2013 Manolo dirigió el proyecto llamado “Todo Rock”, en el que los cantantes José Luis Jiménez y Lele Laina (TOPO) más Sherpa (BARÓN ROJO, BARONES), Juan Márquez (COZ) y Chino Banzai (BANZAI), acompañados de Luis Cruz y el propio Arias a las guitarras, y con Óscar Pérez a la batería, dieron un único concierto muy especial en Parla, Madrid. Manolo cumplió esa noche un gran sueño, tocando junto a sus héroes musicales y a la vez, buenos amigos.

En 2014 se reunieron de nuevo los cuatro músicos (y vinieron poco después a contárnoslo a Corsarios, por supuesto), y ATLAS volvió a la actividad, aunque no sería el único grupo de Manolo Arias, que lo alternó con MONTERREY (de la que os hablamos en el siguiente párrafo). En 2016 publicaron su tercer disco, “Nuevos Tiempos, Viejas Costumbres” (con TFF), considerado otra obra maestra en el panorama nacional (y del que nos hablaba nuestro compañero Fernando Galicia en esta completa reseña). Y sí, también vinieron a presentárnoslo de nuevo a Corsarios

Por otro lado, la presentación del mismo en Madrid fue todo un éxito relativo (como os contamos en la web entonces), con una sala Changó a medio gas, lo que sin duda supuso un golpe fuerte para los músicos y para el grupo en sí. Y desmotivados, y lidiando además con ciertos problemas internos, en 2017 llegó el parón definitivo, ATLAS desapareció para no volver… Y aún así, te esperaré(mos):

En 2008, el ya mencionado José de Benito (SOBREDOSIS y ex DR SNAKE) había ideado la nueva banda MONTERREY. Convenció a Manolo Arias para que se uniera a él, y decidieron hacer música de estilo “años 70” (el mejor momento musical de la historia, en su opinión, la década en que realmente nacieron todos los estilos del rock), con claros toques de rock clásico y sureño. Ficharon al que había sido el último cantante de ATLAS, Julio Dávila. Tras algunos cambios de formación, se quedaron Nacho Arriaga a la batería (sustituyendo a José Martos), Julio Gutiérrez “Guty” al bajo (sustituyendo a David Noisel), y Pável Mora al teclado.

Monterrey

En 2015 estaban listos para empezar la acción, y grabaron un EP homónimo, una primera carta de presentación, publicado al año siguiente, en castellano (pese a su primera intención de hacerlo en inglés). Le siguieron numerosos conciertos, sobre todo en salas de Madrid, pero no exclusivamente. Mora dejó la banda, y en marzo de 2019 salió por fin su primer larga duración, titulado “El Final del Camino”, producido por Manolo Arias, por supuesto.

Lo presentaron en abril en Madrid, como os contamos entonces, con una sala We Rock bastante llena… aunque su actividad en los últimos meses estaba en barbecho. De todos modos, en septiembre de 2019, Manolo Arias decidió dejar MONTERREY, de nuevo en plan amistoso y dejando grandes amigos allí… Y a día de hoy la pandemia de la Covid-19 ha paralizado cualquier actividad, claro, pero esperamos que pronto puedan reanudarla con normalidad.

Pero de nuevo, éste no era el único trabajo que tenía el incansable Manolo, que siempre ha tenido la costumbre de implicarse en muchos proyectos “pequeños” y en al menos un par de “proyectos mayores” a la vez. Esta vez alternó MONTERREY con ÑU, volviendo con su amigo Jose Carlos Molina en la enésima remodelación de la banda allá por 2018 (recuperando de hecho a viejos miembros relevantes del grupo como el teclista Juanmi Rodríguez, Vesko Kounchev a la viola o el propio Manolo)… y grabando el concierto con el que Molina y su banda agotaron entradas en La Riviera de Madrid para celebrar sus 43 años de carrera.

Fue un concierto plagado de artistas invitados ilustres: Julio Castejón (ASFALTO), Jero Ramiro y Tete Novoa (SARATOGA), Álvaro Tenorio (HAMLET), el guitarrista Carlos Kakutani (ex ÑU), la violinista Judith Mateo, etc.  Por cierto, por supuesto que os contamos aquí aquella noche. Como algunas posteriores, ya sea en eléctrico, en acústico o mezclando ambas como en este concierto de Navidad un tanto diferente.

Pero a lo que íbamos, que Manolo ya se quedó como miembro estable de la mítica banda con la que creció, estableciendo una nueva y exitosa nueva etapa en ÑU… hasta que llegó la pandemia. Y esperamos poder contaros mucho más sobre la nueva etapa de ÑU, y la exitosa nueva formación en la que por supuesto Manolo es parte importante…

Texto: Mar Fuertes y David Esquitino 

De todos modos, ya hemos pinchado ÑU antes… ¿Escuchamos mientras un poco de MONTERREY para cerrar esta segunda parte y pasamos a la tercera?:

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