ROBE en Madrid: “Destrozares” contra la anestesia de la Globalización.

“Destrozares” contra la anestesia de la Globalización. Píldoras contra el desconsuelo colectivo… Un recital muy artístico y de calidad y factura intachable, pero quizás a algunos nos sigue faltando un poco de rock n´roll en los conciertos de ROBE.

Estando fuera o dentro de lugar los más roqueros como nosotros en este caso, excelente, que no excelso, concierto. Nos lo cuentan los compañeros en el artículo:

ROBE: WiZink Center (Madrid), sábado 11 de noviembre 2017

Robe

Robe y sus secuaces

El antaño mesías del Rock Transgresivo presentó a lo grande sus dos trabajos en solitario en el (antiguo) Palacio de los Deportes de Madrid… que ahora, por razones comerciales, se llama de otra manera. En está época de consumismo rampante y colonización comercial norteamericana (con la peña abducida en un Ultramemia planetario, entre “Halloweens” y “Black Fridays”) todo cambia de nombre y de esencia.

Como han querido llamar a este tramo de la gira, “Nadie se baña dos veces en el mismo río”, aunque algunos galos resisten en su aldea, como el caso que nos ocupa, reinventándose con nuevos ropajes para expresar, de alguna manera, el mismo mensaje que siempre trajo entre manos: una radical apuesta por el individualismo y el arte indomable, sin cortapisas de ningún tipo.

Arropado por una banda de auténtico lujo, entre los que se contaban David Lerman al bajo y saxofón,  Albert Fuentes a la batería, Álvaro Rodríguez a los teclados, más la participación de Carlitos Perez al violín y Lorenzo González a los coros (y también al bajo cuando su compañero David agarraba el saxo), ROBE fue dando rienda suelta al repertorio que le ha traído hasta aquí (las canciones de sus dos discos en solitario, se entiende) cuajando un recital quizás frío, que se dividió en dos mitades, con descanso de quince minutos incluido. Como en los mejores partidos de la Champions (del ROCK en castellano en este caso) a la que pertenece por derecho propio, el autor de elepés tan insignes y trascendentales para el rocanrol autóctono como “Deltoya”(92), “Agila “(96) o “Yo, minoría absoluta”(2002), hablando de EXTREMODURO se entiende. Claro que aquellos eran otros tiempos y estos discos, en “solitario”, harina de otro costal. ‘Sic Transit goria mundi’, que poco dura la gloria en este valle de lágrimas.

Robe

Don Roberto Iniesta

El encuentro se puede resumir como algunas crónicas deportivas que hablan del control y la posesión del esférico, de la ocupación del terreno y el correcto posicionamiento para tratar de monopolizar el juego: puro tiki-taka de fraseos sin parar, pero pocas ocasiones de rematar la jugada. Con el resultado decidido de antemano, hubo escasa emoción en el recinto madrileño (en su formato de medio aforo: 8.000 personas) que agotó las localidades para contemplar los requiebros musicales de un Iniesta (entiéndase el guiño, jeje) que casi levita de gusto sobre la platea, como don Andrés hace lo propio sobre la verde hierba (que antaño no pisaban, más bien se fumaban los miembros de EXTREMO, como reza el dicho: ‘no solo de pan vive el hombre’).

Resonancias a Camarón desde los primeros compases: “El cielo cambió de forma”, “Querré lo prohibido”, “Donde se rompen las olas”, “Hoy al mundo al mundo renuncio” y algunas joyas que se hicieron esperar hasta el ecuador, como esa “Nana cruel” que pone los puntos sobre los claroscuros del desencanto colectivo, y las razones para mantener el optimismo en esta decadencia existencial en que vivimos. Sin olvidarnos de esos “Destrozares” que le estamos causando al planeta y, tarde o temprano, Gaia se toma su venganza en forma de huracanes, inundaciones, terremotos…

Casi un movimiento sísmico fue contemplar la reacción del público (gélido en casi todo momento) buen termómetro para contrastar nuestras sensaciones, frente al ambiente cuasi-nuclear que se genera en los aquelarres del “Ama, ama y ensancha el alma”. Roberto Iniesta ha titulado la segunda parte de su gira “Nadie se baña dos veces en un mismo río”, como decíamos antes, y parece que este título le viene que ni pintado, pues las melodías que fluyen parecen heladas, nacidas en las mismas cumbres de su inspiración…

La gloriosa cita de Heráclito, (uno de los más grandes filósofos de la antigüedad, quien ya sentenció que la vida nunca se presenta de la misma forma), sirve de brújula para sostener la trama, mientras nuestro protagonista rinde homenaje a otro personaje célebre de la actualidad, el recientemente fallecido Chiquito de la Calzada, con estas palabras: “Esta canción no va de fistros pecadores, ni de pecadoras, sino de guarrería sexuá…” como prólogo a la tercera tonada del show, “Por ser un pervertido”. Introducido en el lado oscuro de la existencia, en el tramo final de la primera parte, Robe se pone “Guerrero” y nos muestra “La canción más triste”, con hermosa intro de piano a cargo de Álvaro Rodríguez.

Robe

Robe y su banda

La segunda parte siguió por idénticos derroteros, sumando de inicio un poema (nos suena que ya lo hemos escuchado alguna vez en boca de Manolo Chinato) como intro a “Cartas desde Gaia”, para luego expresarse “De manera Urgente”, su disconformidad radical con esa “Puta humanidad” que está devastando el planeta y arrasando ciudades en llamas (Irak, Siria, Afganistán). Llegan las pláticas en el desierto, “Del tiempo perdido”, contra el conformismo (y el derrotismo) que se ha instalado en nuestras vidas, “Contra todos”, antes de escupir a quemarropa las mejores perlas de la función: “Y rozar contigo”, situándose  “Por encima del mal y del bien” antes de regalar una gema extraviada de ese ‘Material Defectuoso” que publicó con la banda madre. Así, “si te vas” puso el broche a una velada que contó solo con un único bis, “Un suspiro acompasado” como melodía final de “Lo que aletea en nuestras cabezas”.

Y salimos con la extraña sensación de haber asistido a un recital muy artístico, pero que pocas veces logró conmovernos y hacernos enloquecer tanto como lo hacen las descargas de su banda original. Debe ser que esto es otra historia y todavía no nos hemos enterado, quizás sea que nos falta un hervor o nos sobra rock’n’roll por los cuatro costados…

Texto: Fran Llorente

Fotos: Boliche Ángeles (Galería II) y Fran Llorente (Galería I)

Y ya sabéis el cierre que nos gusta para nuestros artículos, ¡vídeo al canto!  

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