Nuevo artículo de opinión gruñón: ¿Cuándo vamos a reaccionar a los menosprecios?

el-rincondelgrunon_rhnhRetomamos nuestra sección más protestona y a la vez profunda con un artículo en este caso muy serio y además profundo. Hace pocos días surgía una noticia en la prensa generalista que nos dejaba estupefactos: “un heavy de Podemos al frente del Parlament en Baleares”… ¿Y?… Bueno, en el artículo exponemos nuestra opinión común, de los heavies, de los roqueros, o al menos de Redhardnheavy, perfectamente expresada, resumida y explicada por el gran Fernando Galicia. 

Por cierto, el que nombre en este caso al autor del artículo como personaje con enjundia y cuya opinión, y réplica, tiene mucho peso, no es casual. No sólo porque él sea también “un heavy” (y nosotros), sino que estamos hablando de un licenciado en Musicología, y además Doctor, es decir un estudioso en la materia con dos tesis doctorales publicadas precisamente sobre el heavy metal… con lo que su opinión tiene, si cabe, mayor peso que el de un “heavy al uso”, de Podemos o de Podamos o de Podíamos. Nos sentimos atacados y menospreciados y reaccionamos con la mejor y más poderosa arma de la que disponemos: la palabra… gruñona.

De artículos, clichés y reacciones

(El partido político) Podemos ha decidido quién es la persona de su partido que va a estar al frente del Parlamento en Baleares. Vale, cojonudo… ¿Interesante? Pues hombre, a no ser que seas aficionado a la política y residente en dichas islas, sinceramente, no creo que tenga más trascendencia. Fin de la historia.

C4vQtzlXUAAlUFiSin embargo, cuando te meten un titular por el ojo como “Podemos pone a un heavy al frente del Parlament que va contra el rey y la ortografía”, la cosa cambia. Y cambia por muchas razones, pero la principal, la que nos ha llevado a gritar en esta sección, es el hecho de haber leído la palabra “heavy” en medio de semejante entramado. ¿Por qué? Simple y llanamente porque, una vez más, desde un medio generalista se utiliza el heavy metal para hacer apología de la barbarie, el catetismo, la incultura, el radicalismo, y todo lo que suele ir aparejado a un comportamiento humano deplorable.

Podría haberse quedado en un asunto de ideología, que hubiera sido un error (ser heavy no implica tener que ser de Podemos; ni siquiera de izquierdas; ni siquiera de una idea política concreta), pero no: el autor ha decidido volver a los clichés de la sociedad franquista, supuestamente enterrada a principio de los ochenta, que colocaba a los heavies como delincuentes, drogadictos, comunistas (sí, también había connotación política entonces), chulos, radicales y problemáticos. El yerno que todo hombre decente querría, vamos (ndr.: totalmente emparentado con este “bonito” anuncio publicitario también reciente, que tenemos que soportar… que esto sí que es inaguantable).

Volviendo a lo que nos ocupa (aunque el vídeo nos venía al pelo)… Después de masticar la noticia durante un rato, e intentar dejar de sangrar por los ojos, he tomado una decisión: escribir al periódico para quejarme. Resumiendo, no puedo dejar que me vuelvan a insultar, ni a mí ni a mi cultura, porque un imbécil haya decidido entender mal lo de hacerse viral (que está muy bien cuando es fruto de un buen trabajo, pero cuando es por ignorante habría que hacérselo mirar). Podría dedicarme a detallar otra vez los pormenores de mi cabreo, pero mejor os copio la carta, que creo que os lo explicará bien, y luego hablamos. Dice así:

Balti-Picornell-president-Parlament-dimarts_1738036323_38398625_1600x1066Acabo de leer con asombro e indignación un artículo, firmado por Ricardo F. Colmenero cuyo titular reza así: “Podemos pone a un heavy al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía”. ¿En serio? ¿Aún estamos así en España? ¿De verdad pone en el titular -¡en el titular!- “un heavy”? Acabo de mirar el calendario, y sí, no me he equivocado: ¡estamos en 2017!

Escribo esto mientras busco el texto de la Constitución, que igual es hasta anticonstitucional escribir semejante cosa. Porque vamos a ver: ¿qué han querido decir ustedes –perdón que me refiera a “ustedes”, pero es que aunque no lo hayan escrito todos, sí han permitido publicarlo- con “un heavy”? ¡”Un heavy”! ¡Madre mía! ¿No habrán querido insinuar con “un heavy”… que el hombre al que se refiere la noticia “va contra el Rey y la ortografía” porque es “heavy”, no? ¿O que no tiene estudios porque es “heavy? ¿O que tiene ese aspecto –despecto, en este caso- porque, fíjense, es “heavy”? ¿O que es un radical porque es “un heavy”? ¿O yo qué sé, que es de Podemos precisamente porque es “heavy”? Ay, hay tantas lecturas ahí para tan poco titular… (pero ¡qué titular, oigan!).

Entonces tengo una pregunta: ¿si hubiera sido negro lo hubieran puesto en el titular? ¿Si hubiera sido gitano lo hubieran puesto en el titular? ¿Y si fuera homosexual? ¡Oh! ¡Dios mío! ¿Y si hubiera sido… mujer? ¿Realmente hubiéramos podido leer “Podemos pone a una mujer al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía”? ¿”Podemos pone a un homosexual al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía”? ¿”Podemos pone a un gitano al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía”? Perdón por escribirlo tantas veces, pero es que necesito hacerme una idea de cómo quedaría… y, lo que es mejor, de cómo quedaría de cara a la opinión pública, porque todo el mundo sabe que los negros son violadores, los gitanos ladrones, los homosexuales enfermos mentales, y las mujeres inútiles, claro.

politico-pp-grupo-heavyEntiendo que El Mundo, como diario nacional, es un medio de comunicación cuyo objetivo es informar con el máximo rigor posible a sus lectores. Hasta aquí todo en orden. Pero señores, no se puede menospreciar una cultura entera por un mero asunto de ignorancia, prejuicios o (espero que no sea el caso) animadversión. Yo soy heavy. Es mi cultura (no únicamente mi gusto musical), y no puedo tolerar que se nos insulte (una vez más). Sí, soy heavy, respeto la ortografía, y no se lo pierdan: incluso me dejaron entrar en la universidad y hacer una tesis doctoral sobre… (ahora viene lo mejor) ¡el “heavy”! Tal vez se volvieron muy locos para admitirme el día que me presenté, vayan ustedes a saber, que en España somos así. Pero el caso es que sí, soy heavy, y además tengo estudios. Y no soy una rareza (no vayan a pensar que les escribe el único que sabe hacerlo). Mis ideas acerca de temas como la política o la religión me van a permitir que me las guarde para mí, porque creo que no le interesan a nadie más. Por respeto, vaya.

Dicho esto tengo otra pregunta: ¿qué aporta a la noticia que al hombre al que se está refiriendo le guste el metal? Expresado de otra manera, ¿si sus gustos musicales pasaran por el pop, el reggaetón o la música clásica, por ejemplo, también podríamos leerlo en el titular -y en el cuerpo de la noticia-? No puedo resistirlo: “Podemos pone a un amante de la ópera al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía” (¡Oh, yeah!). “Podemos pone a un fan de Bisbal al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía” (lo veo, lo veo). ¡Esperen! “Podemos pone a una mujer homosexual amante de Alejandro Sanz al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía”. Sí, este es el bueno, definitivamente, aunque siguiendo la connotación del titular original (¡qué titular, oigan!), habría que escribirlo así: “Podemos pone a una depravada sexual amante de Alejandro Sanz al frente del Parlament que va contra el Rey y la ortografía”.

images (1)Permítanme ponerme serio: El motivo de mi carta es elevar una queja formal como aludido y afectado, y exigir al menos una disculpa pública, así como la retirada de la noticia, o la modificación de su titular y el contenido relacionado con lo anteriormente expuesto. A mí las ideas de este señor me dan igual (allá cada uno), pero lo que me ofende sobremanera es que, en pleno siglo XXI, los que se supone que deberían ser profesionales de la información siembren clichés, prejuicios, ignorancia, y pretendan estigmatizar una cultura entera. No puedo permitir que se me insulte. Recapaciten, porque pueden perder muchos lectores. Es una cuestión de ética periodística.

Muchas gracias.

Texto: Fernando Galicia Poblet


Resulta que al cabo de unas horas la noticia, a priori una noticia para rellenar un hueco en alguna página (insisto, a no ser que seas fan de la política y nativo/residente de las islas Baleares), se ha hecho viral, para bien y para mal. En Facebook y en Twitter ardían los muros, ¡qué cosas!. Lo triste es que esto no es nuevo: es el enésimo atropello de una maquinaria empeñada en exterminar el heavy metal del panorama sociocultural español, y con él la cultura de miles de personas que no comulgamos con “lo normal”, lo que nos imponen desde arriba a través de la radio y los grandes medios de comunicación.

fotonoticia_20161224135057_640Pero ahora pregunto: ¿vosotros qué opináis? Lo digo porque, a pesar de semejante ofensa, la única manera de atajar este problema es quejarse al propio medio de comunicación. Que la dirección, los que mandan, sepan que no se puede jugar con la cultura de la gente; que no tienen derecho a insultar gratuitamente a quien no piensa como ellos. Es verdad, puede que se limpien el tercer ojo con nuestros mensajes, pero al menos sabemos que se les quedará escocido. Porque, aunque sean electrónicos, dichos mensajes están escritos con el papel del que se sabe en posesión de la verdad, y del que defiende lo suyo con sangre si es necesario. Y por supuesto, con el papel monetario que ellos mismos pueden perder, que al final es el que más les rasca.

Pero me temo que en este caso, como pasa con la sociedad en general, somos perro ladrador. Nos indignamos rápido, pero hacemos poco. A estas horas aún no he visto una rectificación por parte del autor del artículo o del periódico en general. No solo eso, sino que incluso se han crecido, reenviando el artículo una y otra vez, e incluso sacando pecho con mensajes como (cito textualmente de su cuenta de Twitter) “Espérate que resulta que me he metido con los heavys” (es curioso, que el heavy de la noticia “va contra la ortografía”, pero el autor parece que también). Y eso es porque se sienten cómodos. ¿No os hierve la sangre? ¿Entonces por qué no hacéis nada? (no, no me refiero a quejarnos en Facebook y darle al “like”). Si esto mismo se lo hacen a la comunidad gitana, a la afroamericana o a las feministas, en un rato estaban bajándose los pantalones en público, y se montaba un cirio en el congreso. Parece que después de todo los heavies no somos tan fieros. Estamos domesticados, que es lo que quieren. Así que haced el favor de mover el culo y dejar claras las cosas a quien nos agrede. Yo ya lo he hecho ¿y tú?

(El mail de contacto de El Mundo es este: attcliente@unidadeditorial.es… Más fácil no os lo puedo poner)

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5ebda2c8a1f27bfc44661a8047af68f4NDR.: Cierto es que días después desde el entorno del diario se nos respondió a nuestra carta y queja, “disculpándose” vagamente, aunque pasando de soslayo por la cuestión que nos atañe (que ya sabemos que ellos están por encima del bien y el mal, lo de siempre). Por otro lado, El Mundo se excusa diciendo que el artículo pertenece a una Editorial, es decir, artículo/columna de opinión, y de un colaborador que firma con su nombre, no con la del diario (nos cogemos la respuesta con pinzas pero al menos nuestra réplica no ha caído en saco roto). También nos dice que la expresión “heavy” en este caso se ha utilizado con fin “descriptivo” y no peyorativo, con lo que estamos bastante menos de acuerdo…

En fin, nosotros hemos hecho algo más que quejarnos en redes por intentar pedir respeto, reconocimiento y luchar por nuestros derechos y dignidad… Repetimos para cerrar, ¿qué vas a hacer tú?

Y permitirnos cerrar con un tema de una banda que, pese a no ser heavy como tal (la canción sin duda que sí que lo es), sin duda tiene y ha tenido mucha importancia en el mundo del rock de este país (y a nivel internacional). No la elegimos para cerrar por el grupo en sí sino por su mensaje en esta canción, con la que nos sentimos plenamente identificados en este caso… porque sin duda nos hierve la sangre con este tipo de cuestiones, y no nos pensamos callar sin más:

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