Crónica de SÔBER (el sábado) en Madrid

SÔBER+SKIZOO+SAVIA: Madrid, sábado 20 de diciembre de 2015 (sala La Riviera)…

Tenía claro que este concierto no había que perdérselo, que tenía muy buena pinta, y quería constatar que el directo de SÔBER estaba tan en forma como siempre. Además, el formato del espectáculo resultó ser todo un acierto, dejándonos ver en esta gira XX aniversario a una grandísima banda, SÔBER, junto a dos de sus reencarnaciones surgidas cuando el grupo se separó: Hablo, como no, de SKIZOO y SAVIA. Meditado el concierto, y el espectáculo que dieron las tres bandas, entendido como un todo, tengo que decir que fue una velada para recordar. Más de tres horas de música y la oportunidad de ver a las formaciones de SKIZOO y SAVIA quién sabe si por última vez.

Sumad a esto que el sonido en La Riviera fue sencillamente espectacular, como casi siempre que se cuentan con medios y profesionales detrás de los controles. Aquello se escuchó como un CD y la música fue engalanada con un escenario comedido en figuración escénica (tan sólo una pantalla grande donde evolucionaban unos videos muy trabajados), pero un juego de luces de otro planeta que te metían dentro del escenario y te hipnotizaban. Dicho todo esto, a las ocho de la tarde se apagaron las luces de una Riviera con el cartel de lleno colgado, para dar paso a la salida de Jorge y Carlos Escobedo, Antonio Bernardini y Manu Reyes.

Locura del público y primeras notas de “Condenado” de su disco “Morfología”. Placer de tema, y placer para nosotros que vemos que los ajustes de luz y sonido de la sala son perfectos, como hemos comentado, y que se ve a la banda sonriente, feliz y muy compenetrada. También se intuye dentro del escenario, sobre todo en las presentaciones entre los temas de Carlos Escobedo, mucho aire de nostalgia y “pena” por terminar una gira XX aniversario que, con ese cartel nadie querría terminar.

Fueron cayendo, casi por orden cronológico dentro de la carrera de la banda, “Loco”, “Vacío”, “Versus” para llegar a “Diez Años”, donde apareció el primer invitado de la noche, Kutxi Romero (MAREA), con su particular e inenarrable aspecto (pantalones de chándal, botas de montaña y camisa “de vestir”…), compartiendo las labores vocales con Carlos y, sinceramente, hecho y colaboración curiosa aparte, la interpretación de Kutxi pasó sin pena ni gloria. Algo más acertada, por look y también por tipo de voz, fue la colaboración del siguiente invitado para cantar “Arrepentido”. Tal y como digo Carlos Escobedo, a las tablas se subía uno de los históricos del rock español, El Drogas. Ataviado con su aspecto teatral, casi pegaba más con las luces de escenario que los propio SÔBER, ellos de luto riguroso, claro. De nuevo, interpretación que hay que dejar en algo anecdótico y valioso…y poco más. Mucha desenvoltura en escenario y buen rollo, pero ni Kutxi ni El Drogas me parecen los más indicados para atacar canciones de SÔBER.Sobra decir que el gran clima dentro del escenario, donde iban cayendo clásicos de los que no fallan, se veía reflejado en una Riviera que no paró de disfrutar el show.

Así siguió SÔBER, con solo de batería del fantástico Manu Reyes incluido, con “La Nube” y “El Hombre de Hielo” para terminar la primera parte de su actuación, prácticamente una hora. Después de un breve descanso, era momento de ver a SKIZOO, combo que me sorprendió en el escenario y que, visualmente, casi me convencieron más que los propios SÔBER. Saltaron a las tablas Morti, Jesús Pulido, Jorge Escobedo, Antonio Bernardini y Manu Reyes.

Tuve la ocasión de ver a una banda convincente, oscura, accesible, pero de gran calidad en temas que conocemos casi todos, con un vocalista, Morti, que se sabe meter al público en el bolsillo, y con una voz mucho más potente de lo que me esperaba. Breve pero intensa actuación, donde cayeron “Renuncia Al Sol”, “Habrá Que Olvidar”, con la entrada de Edu Fernández (LEO), “Incerteza”, poniéndose el gran Andy C. (SARATOGA y KAHOTIC) detrás de la batería y José Hurtado, para seguir con “Algún día” y “Dame Aire”. Gran actuación de SKIZOO, que se desenvolvió en un escenario nebuloso y “espeluznante”, y que tocaron la que para mí fue la mejor canción de la noche: “Algún Día”.

Y de nuevo, otra breve pausa para disfrutar de otra de las vías paralelas que surgieron tras la “pausa” de SÔBER, el grupo capitaneado por el propio Carlos Escobedo, SAVIA. Cinco temas, que nos supieron también a poco, fue lo que SAVIA se dejó encima del escenario: “Insensible”, “Agua Para Tu Sed”, con Fernando La Moneda, “Inmortal” con Manu Carrasco, “Fragile” con José Pereira a la batería y “Sólido”. SAVIA dio un acertado toque de variedad, distancia sonora y cambio de color y estilo dentro del escenario que fue de agradecer antes de disfrutar de la segunda parte del set de SÔBER, en el que la fiesta de invitados ya fue total.

Salió la banda base y reengancharon la actuación con “Naúfrago” y la colaboración de Rulo (RULO Y LA CONTRABANDA y ex LA FUGA), para seguir con “Sombras” y “La Araña”. Impresionante fue ver cómo nos acercábamos a la tercera hora de actuación y la banda seguía fuerte, constante y entusiasmada, sin guardarse nada dentro (la paliza de Manu Reyes es para recordar). Si con “Prisión” apareció bajo los focos Alberto Madrid (el batería original de la banda que recordemos que falleció en un accidente de moto hace algunos años), lo mismo hizo Jorge Salan en “Tic-Tac”, dando muestra de su saber hacer, como siempre. Llegados a este punto, el show iba tomando visos de final y así este tramo lo llenó la última época de la banda, como es lógico con “Blancanieve” y“Encadenado”.

…Y para terminar, no podía ser de otra manera ni faltar esta noche, la banda tocó el popular “Y Serás Canción”, creada para recordar la figura del gran productor Big Simon (también fallecido hace algunos años). En este momento de cierre, el apoteosis fue total en el escenario con la presencia de, nada más y nada menos que Leo Jimenez (LEO) y Txus di Fellatio, Carlitos yPatricia Tapia, de MÄGO DE OZ.

skizoo1Todo esto fue lo que dio de sí esta histórica velada de tres horas para los seguidores de SÔBER, SKIZOO y SAVIA. Una noche para recordar, sin duda, porque todo salió bien y la comunión entre bandas y público fue total desde el minuto uno. Gustos aparte, SÔBER y compañía, por presencia escénica y medios e infraestructura, rayan en la élite de lo que una banda de metal española puede hacer encima de un escenario. Yo no me los perdería en directo si fuera vosotros. Reconforta ver un espectáculo de cinco estrellas dentro de nuestro mundo, acostumbrados, como lo estamos, a cientos de conciertos al año carentes de medios, luces, sonido… rayando a veces lo cutre, perdonar que lo diga tan crudo.

El espectáculo de SÔBER, SKIZOO y SAVIA en la Riviera fue lo que todo concierto debería ser: un momento histórico que cada uno debe guardar, mientras se sigue deslumbrado por las luces de un escenario brutal y los oídos se recuperan de una tormenta de decibelios nostálgicos, gracias a un sonido que nos dejó disfrutar de esta noche que nunca más se repetirá.

Texto y fotos: Javier Paredes

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Redhardnheavy utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Translate »