Crónica RockFest BCN 24 _ Domingo 6 de julio (tercera jornada)
Sabeis que es imposible cubrirlo todo en festivales de estas características, así que tras la intro y crónica del primer día, y también del segundo, vamos con un resúmen amplio y profuso de lo que fue la primera jornada oficial del Rockfest24. Nos lo cuenta el gran Fernando Galicia.
Rockfest 2024 – DOMINGO 7 DE JULIO – (Parc de Can Zam, Santa Coloma –Barcelona-)
STRATOVARIUS
Aunque estaba previsto que THE ELECTRIC ALLEY abrieran la jornada, seguidos de THE BABOON SHOW, al final los primeros se cayeron del cartel y los segundos vieron modificado su horario hasta por la noche. Entraron en su lugar FREQUENCY, pero por motivos personales no llegué a tiempo a verles.
Así las cosas, el domingo de resaca empezaba fuerte con STRATOVARIUS, una banda que particularmente pienso que debería haber tocado bastante más tarde. Sea como sea, los finlandeses salieron a pleno sol, a las 15:40, desafiando al calor y la digestión. Como fan que siempre fui de la banda, y reconociendo que no termino de encajar bien esta etapa nueva en la que no queda ningún miembro original, y solo Kotipelto y Johansson de la formación clásica, he de reconocer también que poco a poco me están reconquistando con dos últimos discos muy notables y un trabajo encomiable por parte de su vocalista para reflotar la nave. Si además hacen directos como el de este domingo, no hay excusa para no reengancharse a ellos.
Y es que STRATOVARIUS salieron a escena con muchas ganas de reivindicarse, abriendo con un “Survive” que ponía las cartas sobre la mesa. Su setlist estuvo bastante equilibrado, con ligera y lógica tendencia hacia los clásicos tratándose de un festival (sonaron “Eagleheart”, “Speed of light”, “Paradise”, “Legions”, “Black Diamond” y “Hunting High and Low”, frente a “Survive”, “World on Fire”, “Frozen in time” y “Unbreakable”). La banda sonó muy compacta y con muy buen sonido. Además de la jerarquía de Kotipelto, líder absoluto de esta nueva encarnación del grupo, y de su escudero Jens Johansson, se empieza a notar el peso de Matías Kupiainen en la responsabilidad de las canciones tanto en estudio como en directo, y vi a un Rolf Pilve mucho más cómodo en la batería. Al que noté algo más distante del concierto fue a Lauri Porra, habitualmente sonriente y activo, pero que en esta ocasión se mantuvo en un discreto segundo plano.
Kotipelto estuvo muy cercano, y el numeroso público que se congregó tan temprano para verles se lo devolvió cantando todas y cada una de las canciones, antiguas y nuevas, estableciéndose una conexión magnífica. Bien por STRATOVARIUS, que se adaptaron como pudieron y dieron uno de los mejores conciertos del domingo.
ABBATH
Y si hablábamos de la hora para STRATOVARIUS, otro que sufrió de lo lindo con el sol zurrado desde lo alto fue el líder de IMMORTAL. Aprovechando muy poco escenario, con la batería muy adelante en la caja escénica, enfundado en una armadura de cuero de color granate y con su corpse paint habitual, el noruego salió al escenario con ganas de demostrar que estaba de vuelta, tras una etapa en la que fue una caricatura de sí mismo, alcoholizado y suspendiendo conciertos por no tenerse en pie.
Con esa incertidumbre de saber qué nos íbamos a encontrar, nos plantamos delante del Stage Fest, pero rápido se disiparon las dudas:ABBATH salió como un cañón, y aunque al principio el sonido no acompañó, poco a poco se fue asentando hasta ser demoledor. Su repertorio estuvo íntegramente compuesto por temas de su banda madre, IMMORTAL, para regocijo de sus fans. Desde la inicial “The call of Wintermoon” (paradójicamente con la que estaba cayendo a pleno sol estival) hasta la final “Blashyrkh (Mighty Ravendark)” fueron desgranando clásicos como “Sons of Northern Darkness”, “Beyond the North Waves”, “Damned in black”, “The sun no longer rises” (como él mismo dijo, con una frase que ya empieza a ser célebre en sus apariciones, “fuck the sun”) o “Withstand the Fall of Time”.
Sin duda el mejor concierto que le he visto nunca en solitario, aguantando el tipo no solo musicalmente sino también físicamente a pleno sol y envuelto en cuero. Una alegría tenerle de vuelta en condiciones. La lástima es que a estas horas un espectáculo de black metal desluce mucho…
THE WARNING
Cambio de tercio total para ver por primera vez en un festival español a las mexicanas THE WARNING (ya visitaron España en abril, en gira por salas que pasó por Madrid, Santiago de Compostela y Barcelona). Nunca las había visto en directo, aunque sí me habían hablado de ellas como un grupo muy interesante que estaba subiendo como la espuma en el panorama internacional y que tenía mucho reconocimiento por parte de otros artistas consagrados, por lo que era una de esas citas que no me podía perder.
Me llamó mucho la atención la cantidad de público presente que no sólo estaba allí por curiosidad, sino que se sabía las canciones. Lo segundo que llama la atención es que sea una banda compuesta únicamente por tres hermanas (Daniela, Paulina y Alejandra), con todo lo que ello implica de puertas para adentro, para bien y para mal. Sin duda el punto fuerte del power trío de Monterrey es su juventud y su tremendo desparpajo a la hora de tocar, con una Daniela erigida en líder absoluta desde su labor como vocalista principal y guitarrista. Continuamente se dirigía al público para agradecer su calor y acogida, y es que el hecho de hablar en castellano facilitaba enormemente la comunión entre la gente y el grupo.
Las hermanas Villarreal dieron un concierto soberbio basado en sus tres últimos discos, Queen of the Murder Scene (2018), ERROR (2022) y su más reciente Keep Me Feed (2024), con la particularidad de tener canciones compuestas en inglés y en español. Sin duda fueron una revelación; un soplo de aire fresco para la calurosa tarde de domingo.
GAMMA RAY
Los amantes del power metal estaban de enhorabuena este domingo, y es que si ya habíamos visto a STRATOVARIUS a primerísima hora, un rato después estaban los germanos GAMMA RAY en el mismo escenario. Aunque acaban de anunciar gira por nuestro país en otoño, lo cierto es que desde la reunión de HELLOWEEN no han sido muchas las veces en las que GAMMA RAY se ha dejado ver. ¡Y había que disfrutarlo!
Con Kasperi Heikkinen, de BEAST IN BLACK, en sustitución temporal de Henjo Richter, que se recupera de un accidente, salía la banda comandada por el hiperactivo KAI HANSEN para hacer las delicias de sus fans, con un repertorio breve pero plagado de clásicos (desde la sorprendentmente inicial “Land of the Free”, pasando por “Last Before the Storm”, “Rebellion in Dreamland”, “Master of Confussion”, “Dethrone Tyranny”, “Empathy”, “Heaven Can Wait”, “Somewhere out in space” y el final con “Send me a sign”). La banda sonó como un cañón, aunque Dirk Schlächter tuvo algún problema con los monitores que no se terminaba de solucionar y le tenía visiblemente nervioso, dirigiéndose continuamente a su técnico. El concierto pecó tal vez de ciertos pasajes alargados en exceso, pero esto no empañó la marcha general del que terminó siendo un muy buen bolo con un excelente setlist.
Sigo pensando que Franck Beck no tiene sangre, y me parece más un cantante de orquesta de verano que un buen cantante de heavy metal. Que sí, que voz tiene, pero hace falta más… Lástima que Ralf Schepers, que había tocado dos días atrás con su PRIMAL FEAR, no estuviera por allí para salir a cantar alguno de “sus” temas. En cualquier caso, y siendo conscientes de que no se va a volver atrás, disfrutamos el concierto un montón, agradeciendo que sigan en activo.
BLIND GUARDIAN
Como no hay dos sin tres, el tercer clasicazo de power metal del día empezaba justo después en el escenario de al lado. BLIND GUARDIAN llegaban a Rock Fest en buena forma, con un último disco, The God Machine, que ha tenido muy buenas críticas, y aunque sean de los habituales del festival siempre despiertan expectación. Por eso sorprendieron empezando con “Imaginations on the other side”, desgranando un repertorio “festivalero” que se recrearía en temas clásicos, dejando únicamente tres huecos para los temas más nuevos (“Blood of the Elves”, “Violent shadows” y “Secrets of the American Gods”), y declinando meter, salvo las mencionadas, canciones de álbumes posteriores a aquel ya lejano “Nightfall in middle Earth«.
Hansi Kursch estaba pletórico, en muy buen estado de voz (mucho mejor que en ocasiones anteriores), y aprovechaba la plataforma instalada en el escenario este domingo para avanzar hacia un público que le esperaba con ganas. Los temas nuevos no funcionan mal, aunque “Secrets of the American Gods” en directo se hace un poco larga. Me pasa exactamente lo mismo con alguno de los clásicos, como “Nightfall” (que me sigue pareciendo un coñazo y que mata cualquier ritmo de directo), o con esa sección final de “Valhalla” que alargan como la mozzarella de las pizzas artesanas y que se hace insufrible. Al menos en esta ocasión salió al escenario Kai Hansen a cantarla con ellos. Fue igual de larga, pero había algo diferente que ver (nos conformamos con poco, ya veis). ¿Es realmente necesario?
Por el otro lado, me sorprendió la inclusión de “Lord of the Rings”, siempre poco valorada, y gozamos con canciones como “The script for my réquiem” o una tremenda “Lost in the Twilight Hall”. Buen concierto de los alemanes, que abrieron la franja nocturna con energía y metiéndose al público en el bolsillo.
THE BABOON SHOW
Una de las bandas que más ganas tenía de ver, por tantas referencias que me habían llegado, eran THE BABOON SHOW. Menos mal que cambiaron su horario, porque de lo contrario hubiera sido imposible llegar a tiempo. No sé si decir que la lástima es que les pasaran a la carpa, porque creo que en este formato más reducido lo terminamos disfrutando muchísimo más. De hecho, después de lo visto, lo que hay que hacer es ir a verles en sala en cuanto vuelvan.
Lo primero a reseñar era que en la carpa había un ambientazo que, a estas alturas de festival, no es tarea fácil. Está claro que, a pesar de llevar en activo la friolera de veinte años, la banda sueca se ha ido haciendo conocer a pasos agigantados en los últimos años, y la gente sabe lo que hay que esperar de ellos. El cuarteto destila un estilo a medio camino entre el hard rock y el punk rock más divertido, y tiene una frescura y una puesta en escena brutales, liderados por una Cecilia Boström que es un auténtico huracán. Durante la hora que tuvieron para actuar no paró de bailar, saltar, hacer crowdsurfing, encaramarse a la valla… y por supuesto cantar, porque vaya si canta.
Aquello fue una verdadera fiesta en la que el público no paró de bailar, especialmente cuando abordaron temas como “Rolling”, con todo el mundo moviendo los brazos en círculo por encima de la cabeza, “Playing with Fire” o su himno “Radio Rebelde”. Simon Dahlberg, su guitarrista rebautizado para la ocasión como “Don Simón”, también tuvo su simpática cuota de participación cantando alguna estrofa en castellano e incluso interpelando al “Run to the Hills” de IRON MAIDEN.
¡Bestiales!… No os los perdáis si van a vuestra ciudad.
SOZIEDAD ALKOHÓLIKA
De SOZIEDAD ALKOHÓLIKA no pude ver más que el último tercio de concierto. Es el problema de los solapamientos… En esta ocasión me decanté por THE BABOON SHOW porque nunca les había visto, y porque a S. A. les vi hace unos meses junto a ÁNGELUS APÁTRIDA y CRISIX en Madrid, en un concierto memorable.
Si hay una palabra o dos que definen al grupo vasco creo que es “abrumador” e “intenso”. Sus directos son siempre como un golpe en el pecho, acompañados con es gran telón de fondo, humo y fuegos. De lo que puede presenciar me quedo con su potente “Ratas” junto a Guillermo Izquierdo, de ÁNGELUS APÁTRIDA, y un final brutal con “Piedra contra tijera”, “Cuando nada vale nada” y “Nos vimos en Berlín”. Después de la persecución que les hicieron, me alegro de verles tan en forma como en este último año.
PARKWAY DRIVE
Mi festival iba a terminar con el cabeza de cartel del tercer día, unos PARKWAY DRIVE a los que reconozco que no sigo demasiado pero que precisamente por su rol principal en el festival habían despertado en mí cierta curiosidad. Curiosidad que me quitarían de un sopapo con una puesta en escena increíble y un directo totalmente demoledor en cuanto a presencia, potencia y sonido. Me pillaron desprevenido, pero lo cierto es que los australianos dieron el concierto más completo de todo el festival, aunando lo musical, lo sonoro (que no es lo mismo), lo visual y lo estético (que tampoco es lo mismo).
Tal vez por eso, por el efecto sorpresa que me crearon, lo disfruté muchísimo más de lo que me imaginaba en un principio. No obstante, y por decirlo todo, sobre el papel es una banda que no pega mucho en un festival como Rock Fest, de corte más clásico, y la afluencia de público para tratarse de un cabeza de cartel dejaba mucho que desear… y mucho más cómodos a los presentes (algo bueno tenía que tener). Con un escenario a varias alturas en los que cada músico tenía su propia plataforma, con barricadas de pinchos y cortinas de chispas como telón de fondo, PARKWAY DRIVE fueron atacando un setlist en el que todo sus álbumes excepto el primero tuvieron su cuta de representación. Llama la atención que dieran más protagonismo a sus anteriores Reverence (2018) e Ire (2015) que al más reciente Darker Skills (2022), del que solo interpretaron tres temas (la inicial “Glitch”, “Soul Bleach” y “Darker Skill”).
El momento álgido de la noche llegó con “Idols and Anchors”, para la que Winston McCall se bajó en medio del público, sobre una pequeña plataforma que le colocaron los pipas en medio del aforo, y desde allí estuvo cantando en medio de un circle pit para regresar al escenario haciendo crowdsurfing. Para entonces había pasado ya un buen trecho del concierto entre fuego, más fuego, pirotecnia y efectos de luces que realzaron enteros el show. Para la interpretación de “Chronos” salió un trío de cuerda (violín, viola y cello), que les acompañaría a partir de aquí en varias de las canciones. Llamadme loco, pero tengo la sensación de que a pesar de ello, gran parte de lo que sonaba estaba grabado (con la distancia, el fuego, las luces… era complicado apreciar los detalles), igual que el teclado en el siguiente tema, “Shadow Boxing”.
Los bises empezaron con el escenario literalmente en llamas mientras atacaban “Crushed”, y terminaron con un tremendo “Wild Eyes” que puso la guinda a un concierto realmente espectacular. Broche de oro para un festival que, a pesar de todas las críticas que recibió antes de su celebración, ha resultado una edición más que interesante.
¡Nos vemos el año que viene!