Crónica del concierto de TOKYO BLADE y ARKANIA en Madrid

DSC02431TOKYO BLADE+ARKANIA, 10/09/2015, (Sala Caracol), Madrid)…

Las leyendas de la NWOBHM (porque ser menos popular no impide ser legendario) visitaron Madrid acompañados de ARKANIA.A estos últimos les toco bailar con la más fea en el sentido de que, dentro del Heavy Metal, su estilo es mucho más contemporáneo que el de TOKYO BLADE y quizás no eran la banda más adecuada para telonear a los británicos… al menos a nivel de tener público similar. No por ello dejaron de entretener a la gente que optó por ver su actuación en vez de apurar el tiempo en los bares próximos para entrar directamente con TOKYO BLADE.

Los que no entraron se perdieron a ARKANIA salir con desparpajo a hacer su show intercalando nuevos temas de “Serena Fortaleza” (del que os hablamos en el enlace correspondiente) con los de sus anteriores trabajos mostrando todas las facetas de la banda. Sobre una estructura fundamental de Power Metal europeo se cuelan líneas más progresivas en el chulo teclado con soporte móvil  de Barny y algún destello de Hard Rock enriqueciendo el estilo de la banda. Temas rápidos y directos como “Serena Fortaleza” o “La Bestia Dormida” o temás algo más rockeros y Heavies como “Mi Nombre es Rock and Roll” o “Hey Tú!”, con la que cerraron, además de la magia de la preciosa «Gabrielle». Da igual porque en cualquier caso siempre estaban acompañados del esfuerzo de ARKANIADSC02332 en mover todo lo que pudieron al público animando a corear, etc…

Bajo mi punto de vista cumplieron con creces con el papel de banda invitada dejando a la gente predispuesta a tope para seguir rockeando de la mano de TOKYO BLADE y quién sabe si ganando nuevos adeptos para sus próximas presentaciones como cabeza de cartel (ndr: aquí os contamos cómo fue la presentacion del disco en Madrid hace pocos meses). Lástima de no contar con el mejor sonido ni condiciones para tocar esta noche, ni un público más acorde a la banda… la próxima será.

Sin material nuevo desde “Thousand Men Strong” de 2011, estaba claro que en el caso de TOKYO BLADE la noche era para los clásicos. Dicho y hecho, igual que el magnífico “Night of the Blade”, la actuación arrancó con los primeros acordes de “Someone to Love”. El grupo pisó un poco más el acelerador con “Death on Mainstreet” y “Break the Chains” y ¡qué bien suena la banda! Hay mucho bueno que destacar en el grupo, pero empecemos por el cantante Chris Gillen. Más joven que sus compañeros, y norteamericano (de Detroit, como nos comentó), el rubio vocalista encaja mucho mejor con los registros de sus predecesores de la época clásica de la banda que Nicolaj Ruhnow, quien se ocupó de las voces la última vez que pasaron por Madrid hace tres años. Gillen es más fiel a las interpretaciones originales, y esto  sumado a una buena imagen, puesta en escena y comunicación con el público consigue que encaje mejor en el grupo. Incluso le perdonamos que alguna letra la lea en una especie de notebook enganchado a un pié de micro, porque realmente lo borda.

En cuanto al resto de la banda, da gusto ver a los músicos con sus instrumentos bien curtidos con tantos arañazos en la pintura que podrían ser los que aparecen en el vídeo “Live at Camdem Palace” del 85. Batería, bajista, guitarras… todos ellos son veteranos de las primeras formaciones de TOKYO BLADE, y de otras fantásticas bandas de la NWOBHM (¿Alguien dijo DEEP MACHINE?) comandados por el guitarra solista y líder Andy Boulton. De hecho, podemos decir que era la formación clásica de los primeros años de la banda, veteranos obreros del rock curtidos en mil batallas y que disfrutaron y nos hicieron disfrutar desde el primer momento.

Tras la tormenta inicial llegaría una semi-calma con “Dead of the Night”. Sí, es la balada clásica del grupo y empieza suave, pero le sobra actitud. Cuando arrancan esos punteos doblados, marca de la casa, sabes que estás de nuevo envuelto en un huracán de Heavy Metal en su forma más pura. No olvidemos que TOKYO BLADE estaban allí, y tuvieron su momento de éxito, cuando SAXON, MAIDEN y demás forjaron su leyenda en los primeros años (y posteriores) de la famosa NWOBHM. Me resultó muy llamativa la elección para el repertorio de “Forged in Hell’s Fire” y “Always”. El caso de la primera todavía puedo entenderlo, pues a todas las bandas les gusta ofrecer algo nuevo y es de lo más representativo de “Thousand Man Strong”, pero “Always” no es un tema especialmente popular…

Ojo, que para mí “Blackhearts and Jades Spades” no está tan por debajo de “Tokyo Blade” (“Midnight Rendezvous” en EE.UU. con algún cambio en la lista de temas), ni de “Night of the Blade”. Es más, ¿qué voy a decir yo si me gusta incluso “Ain’t Misbehavin’“ de cuando de la formación original no quedaban más que cenizas y Andy Boulton reformó al completo la banda. Yendo un poco más allá, me parece hasta una elección interesante para representar “Blackhearts and Jades Spades”, pero no a costa de dejar otros temas fuera. Ya hablaremos de eso más tarde porque TOKYO BLADE, tras dos canciones algo distintas, estaban enganchando de nuevo al concierto a todo el público con “Lightning Strikes”. Un clásico del Hard & Heavy sin discusión alguna es el efecto que tiene: poner a toda la sala patas arriba. Qué grandes habrían sido TOKYO BLADE de haber mantenido esa línea perfecta de comercialidad bien entendida sin renunciar a sus raíces de Heavy Metal, en vez de tirar hacia corrientes más americanas… un error común en la época que no pocos grupos cometieron.

“Meanstreak”, una breve intro de batería (¡qué duro Steve Pierce tocando con las baquetas al revés!, jeje) y “Love Struck”… la sala no estaba precisamente llena, pero la mayoría de la gente era acérrima del grupo, y puede que éste fuera el punto más alto del concierto. Al fin y al cabo el grupo estaba empalmando las canciones más queridas y además las interpretaba sin fallo alguno. Como extra, Gillen no se limitaba a bordar las líneas vocales de Alan Marsh o de Vic Wright indistintamente (o de Nicolaj Ruhnow), sino que subía unos tonos aquí y allá con muy buen gusto haciendo un poco suyas las canciones y aportaba ese puntito salvaje que el directo debe de tener frente a los discos de estudio.

DSC02439Toda la magia que había en el ambiente, al menos para mí, se desvaneció de un plumazo cuando, tras un solo de guitarra de Andy, comienza a sonar “The Trooper” de IRON MAIDEN. No sólo los acordes iniciales, sino un buen trozo y prácticamente el tema completo. Seguro que yo soy el equivocado porque mucha gente pareció disfrutar con el tema, pero aquello se había convertido en una orquesta de verbena, Heavy, pero verbena. Antes de escribir la crónica le he dado unas cuantas vueltas a porqué incluyen un tema así  en el repertorio, y sigo sin verlo ni como influencia ni como forzoso homenaje, pues en su mejor momento TOKYO BLADE no estaban muy por debajo de MAIDEN en popularidad y ambos grupos son contemporáneos.

De lo peor a lo mejor pues “Sunrise in Tokyo” volvió a poner el concierto en su sitio. Qué gusto da ver a una banda clásica que no baja el tempo ni la afinación de sus temas… no creo que nadie en la sala no estuviera haciendo headbangin’, coreando, o ambas cosas a la vez mientras “Salía el sol en Tokyo”. Si nos preguntáramos qué canción es más representativa de la NWOBHM, “Sunrise…” debería estar al menos entre las finalistas. Debíamos estar bordeando la hora de concierto y vimos con estupefacción que la banda se despedía, aunque rápido volvieron para tocar “Night of the Blade” para volver a ausentarse del escenario durante todavía más tiempo cortando totalmente el ritmo del concierto; o más bien debería decir del bis, pues sólo quedaba por interpretar aparentemente “If Heaven is Hell”…

Es la canción más popular de la banda, y en España todavía más pues incluso se editó en exclusiva en single con “Liar” de cara B. Tengo una copia aquí cerca mientras pienso en cómo TOKYO BLADE consiguió ponernos otra vez de buen humor interpretándola…  De hecho, ellos mismos debieron contagiarse de la energía de la gente tras tocarla, pues incluso “regalaron” (y parecieron sinceros en ese sentido) un tema más. La canción elegida no fue “Attack, Attack” ni “Fever”, ni “Killer City”… sino que sonó “Long Live Rock and Roll” de RAINBOW dando al concierto un final extraño, e incluso a nivel de fan diría que amargo. Las versiones están muy bien, pero no habríamos enloquecido mucho más al escuchar “Warriors of the Rising Sun” y ese desgarrador inicio a grito de “Samuraaaaaii..”. Y eso no deja de ser  un deseo de seguidor del grupo, mucho más duro es que “Midnight Rendezvous” estuviera en el setlist prevista y al final la dejaran fuera…

Cada uno tendrá sus nombres de temas para echar en DSC02304falta (¿»Tokyo city» por ejemplo?) y con todo, TOKYO BLADE plantearon un concierto espléndido… si hubieran estado tocando en un festival. Por eso, y a pesar del repertorio discutible y la duración del concierto, creo que podemos esperar grandes cosas de ellos en el Leyendas del Rock 2016… para el que quedaron confirmados durante su actuación a través de las redes sociales (y el propio cantante lo anunció en algún momento desde el escenario).

Texto: Pablo Mayoral (pablo@redhardnheavy.com)

Fotos: David Esquitino (david.esquitino@redhardnheavy.com)

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