Crónica del concierto de ÑU en Fuenlabrada (Madrid)

DSC00954Crónica de ÑU+Cristina Lubián: 27 de junio de 2015, sala El Grito (Fuenlabrada, Madrid)

Aunque recientemente hemos podido ver a ÑU tanto en las fiestas de Lavapiés (Madrid) hace pocos días, como por ejemplo en el Barcia Metal Fest (en Jaén), con fantástico resultado en ambos casos, antes de comenzar oficialmente la gira de 40 aniversario de la banda (perdón, institución, escuela de músicos, insigne nombre y leyenda del heavy/rock nacional), el señor Molina y los suyos quisieron presentarse en Madrid y «probar» lo que va a ser esta gira tan especial. Así, se reunieron en la sala El Grito de Fuenlabrada, auspiciados por Angel Castrejón (ex guitarrista de SOBREDOSIS entre otros) y presentados por Oscar Sancho (cantante de LUJURIA, y un reconocido admirador de ÑU en general, y del Molina en particular) para este concierto/ensayo con público (luego explico porqué lo digo así) en el que además quisieron que les acompañaran amigos de la banda como el teclista Jorge Calvo, el guitarrista Nacho de Carlos, el propio teclista Peter Mayr (todo un personaje y que no siempre puede estar con la banda en directo)… o «la hechicera», que personalmente no sé quién es pero le dio un puntito superespecial al concierto en el último tramo de actuación.

Siendo Fuenlabrada y un día con más conciertos en la capital (algo bastante habitual los fines de semana en Madrid), quizás esperaba menos gente en la sala pero, aunque es cierto que no se llenó, sí conseguimos una muy aceptable entrada y seríamos unos 200 entre seguidores, amigos, admiradores y curiosos los que nos juntamos para ver el concierto, que no está nada mal. Además, decía lo de admiradores a propósito porque me sigue llamando la atención el magnetismo, gancho y grado de pleitesía que sigue levantando el Molina a su paso. Sí, a veces puede ser un tanto arisco, «punki» a su manera, con una personalidad tan fuerte  y una manera de hacer las cosas tan particular, pero pocos siguen consiguiendo ese grado de admiración, de respeto e incluso de adoración que aún consigue suscitar José Carlos (y aún tiene la melena más bonita de todo el rock n´roll patrio, jeje).

DSC00974Los genios es lo que tienen, que con un mayor o menor grado de locura, tienen ese algo que el resto no tiene y que nos hace soñar, sonreír y disfrutar, ¡un grande! Y en Fuenlabrada además tuvo el día bueno y estuvo contento, divertido, con ganas y muy profesional, demostrando que 40 años después ÑU sigue siendo una banda muy especial. Y me consta que en esta «última» etapa de su carrera es la norma y no la excepción, cantando además José Carlos de nuevo muy bien, y poniéndole ganas e ilusión… Lo de cambiar el setlist de los conciertos ya es harina de otro costal (y eso que siguen cayendo buenas sorpresas en todos los últimos conciertos que les he visto, que son unos cuantos)… pero bueno, esto tendríamos que aplicárselo a tantas bandas que sobra hasta el comentario (pero ahí lo dejo, jeje). El caso es que está feliz, con ganas, implicado, con menos ganas de despotricar y liarla en general, aunque siendo siempre él, por supuesto, y sin perder ni un ápice ni de encanto ni acidez e ironía en sus comentarios y actitud… En definitiva, le veo centrado y sobre todo dándole a ÑU ese punto mágico y grande que se merece para esta posible última etapa de su carrera.

Decía al principio que el concierto fue una especie de ensayo con público y, aunque quizás el comentario es algo exagerado (puede ser porque lo pasamos muy bien y disfrutamos de un buen show), es cierto que estuvieron algo deslabazados, con muchos parones y demasiada improvisación tal vez. No sé, fue como que había cosas que aún no estaban muy preparadas e incluso que no se habían ensayado las colaboraciones y se fueron haciendo según iba surgiendo o saliendo el compañero de turno.  Y no estuvo mal y no quedó mal, pero quizás un punto extra de preparación de este concierto en particular, y un punto menos de improvisación tal vez, hubieran redondeado una noche que aún así fue grande y se disfrutó de principio a fin. Eso sí, el rock n ´roll es así, y si le quitamos la magia del directo, de los imprevistos e incluso del no tomárselo demasiado en serio, perdería parte de la gracia y el encanto, ¿verdad?… y si el Molina no es el Molina en algún momento del show (que seguro que el técnico de sonido aún se está acordando de su teclado/guitarra, jeje), genio y figura para bien y para mal, nos sentiríamos hasta decepcionados, las cosas como son.

Cristina7Bueno, comencemos por el principio, que el concierto tuvo un inicio muy interesante, con la fantástica cantante y con gran presencia escénica (y guapa), Cristina Lubián y sus chicos. Formación veterana, con enjundia y grandes músicos que, a pesar de no tocar temas propios y tirar de versiones, fueron perfectos para abrir boca esta noche. Ya sabéis que no soy el mayor fan de las bandas de versiones, pero en este caso no era eso lo que vimos sino sencillamente una reunión de amigos y músicos muy buenos (un bajo de seis cuerdas por ejemplo, que no es lo habitual en una «simple» banda de covers) haciendo un repertorio de clásicos y canciones conocidas que animaron muy bien la primera parte del concierto a modo de teloneros. Buenos a nivel técnico, muy correcto sonido y sobre todo una frontwoman con desparpajo, buena voz y buenas dotes de animadora.

Me gustó cómo empezaron con una primera parte de versiones «femeninas», con esa curiosidad del «Rufino» de la primera etapa de Luz Casal o la divertida «Las chicas son guerreras» de COZ que todos cantamos y bailamos. Tras una bonita interpretación de «No dudaría» de Antonio Flores, era el momento de que dieran un paso adelante los chicos de la formación homenajeando de maravilla a LEÑO con las grandísimas «Maneras de vivir» (más facilona, es cierto) y la gamberra «Sí, señor», ambas cantadas por el guitarrista. Y para rematar, la siempre emotiva «Días de escuela» de ASFALTO, que a mí me sigue poniendo un nudo en la garganta pensando en el mundo de «libertad» tan jodido en el que están creciendo nuestros hijos, para cerrar con una brutal versión del «Rock n´Roll» de LED ZEPPELIN (impresionante el rollo que le dieron los músicos y el vozarrón de Cristina) y una más facilona «Highway to hell»… que bien, pero que ya cansa un poco, al menos a mí, que soy el que firma. Excelentes, aunque fueran sólo versiones, pero habíamos venido a ver a ÑU, así que a por ello.

Bastante pasadas las 10, que ya está bien de que los conciertos empiecen en horario infantil, salía la banda a escena, con ese porte elegante y setentero que tanto me gusta de los actuales ÑU, para comenzar tranquilos de la mano de «El juglar», casi a modo de intro, de fanfarria de inicio, hasta que sale el jefe, chaleco marca de la casa y flauta en ristre para dar comienzo de manera oficial al show. Búmper, Peter, Luis, Ramón y José Carlos, sencillos, cercanos, sonrientes y profesionales, que la formación actual de ÑU suena de lujo, las cosas como son. Tras esto, venía la marchita y la caña habitual de los conciertos habituales del grupo, sin escatimar en ganas y buen hacer de la mano de «Animales sueltos», «No hay ningún loco» y «La granja del loco»… y nosotros como ídem, claro.

DSC00959Reitero de nuevo la admiración que le tenemos los seguidores a ÑU y al Molina, y él respondiendo con esa sonrisa de pícaro y canalla que no sabes si es real o si se está riendo de tí o contigo, y si está contento de verdad y actuando… pero que ya digo que le veo muy bien, muy contento y con muchas ganas, así que esta noche voto porque el juglar era príncipe y capitán general y los bufones, nosotros, audiencia real. De cualquier manera, la comunión es obvia desde el principio y todos cantamos con muchas ganas el cancionero popular y esas letras grabadas a fuego que significan tanto para los ñu-maníacos, que éramos unos cuantos.

Repertorio muy clásico en este caso, y con menos sorpresas que otras veces, olvidándose casi por completo de los discos de los últimos años, muy interesantes de cualquier modo (y es que siempre abogaré por recuperar para el directo temazos como «Hada» o la propia «Cuatro gatos», «Esperando» en acústico o incluso ese «Títeres» o la vacilona «Todo por la pinta» que siempre me gustaron mucho). Aún así, no faltó el guiño a su reciente «Viejos himnos para nuevos guerreros» con el tema título que siempre queda muy bien en directo. Ni el clásico «Preparan», siempre hechizante, siempre magistral, y con ese punto épico, sinfónico e hímnico que tanto me gusta. Ni los momentos instrumentales y los juegos entre Peter y el juglar, ya habituales en los conciertos de la banda en los que se juntan.

DSC00968Volvamos a lo que vimos, dejando fuera lo que no tocaron, y comentar como relevante la parte de las colaboraciones como decía al principio, cuando se unieron a la banda primero el teclista Jorge Calvo, uno de los «cuatro gatos» y de los mayores admiradores del grupo, además de uno de los miembros más importantes de ÑU de la historia del grupo en los últimos tiempos. Fue curioso ver a Jorge con una sonrisa de oreja a oreja, jugando a improvisar tanto con Peter Mayr como con el propio José Carlos (llegando incluso a juntarse en un momento tres teclistas en escena tocando a la vez), y el precioso momento del dueto entre Jorge y el Molina interpretando de manera muy dulce y emotiva «Una copa por un viejo amigo». También se acercó a darle un extra a la actuación el guitarrista Nacho de Carlos, penúltimo instrumentista de la formación, y con el que fue un lujo también escuchar por ejemplo una versión superheavy de «Más duro que nunca», que no suele faltar en directo. Por cierto, ya que hablamos de los temas más heavies, espectacular escuchar momentos antes el clásico «Fuego» con el Molina cantando casi como en los 80 y blandiendo la flauta como en sus mejores tiempos. Que nunca reneguemos de los orígenes ni dejemos de ser salvajes en escena, por favor.

Algo improvisado como digo, y un tanto momento «todo vale» sobre el escenario, pero es la magia del directo y el punto de luego recordar el haber visto estas cosas en un concierto que a la postre siempre resulta especial. Volvíamos a la normalidad tras la casi «jam session» y era el momento de ponernos tiernos con esa canción tan especial que es «Ella», que a mí me sigue poniendo los pelos de punta como el primer día… y mirando alrededor te dabas cuenta rápido que es un sentimiento generalizado en los conciertos de ÑU. Sorpresa también la aparición de una amiga de la banda, o de José Carlos, para interpretar a dúo «El tren», en una de las mejores versiones que he escuchado del tema (que nunca fue de mis favoritos, y menos en directo), y que pasado por el tamiz y el encanto de una voz femenina ganó muchos enteros. Impresionante «La hechicera», vestida con capa bruja y adornada con sexy sonrisa constante para darle magia y alquimia a un tema que a la postre fue de los mejores momentos de la noche.

DSC00979«El flautista» llegó por el horizonte, desde camerinos y el fondo del escenario… y nos trasladó «A golpe de látigo» casi hasta el final, que se antojaba que llegaría antes de lo deseado cuando veíamos a los técnicos y personas de la sala con gestos de que había que ir terminando (malditos horarios de nuestra querida Comunidad y ciudad…). Casi de improviso, al menos nos dio tiempo a rematar bien arriba con una excelente interpretación de «Sé quién», muy dura, muy cruda y con José Carlos de nuevo blandiendo actitud, mala leche (bien dirigida) y disparando palabras con bala, de ésas que si tienen aún más sentido hoy que hace más de 25 años cuando se escribió… No te creas que estás solo, somos algunos más; han cerrado y se han ido pero se van a enterar… Lucharás, mirarás, vencerás. 

Lástima de esos 15 minutos extras que por la cara del Molina me da que tenían ganas de acometer, mientras que nosotros, los títeres, estábamos más que encantados con la posibilidad. Aún así, y pese al punto que reitero de la cierta desorganización en ciertos momentos del show, una noche grande y que se sigue refrendando en los siguientes conciertos de ÑU de esta gira de 40 aniversario en la que seguro que dentro de muy poco nos volvemos a encontrar con el flautista, el juglar y sus secuaces.

Texto y fotos: David Esquitino (david.esquitino@redhardnheavy.com)

P.D. – Gracias a Javier Paredes por la colaboración con el retoque fotográfico

 

Comments

2 thoughts on “Crónica del concierto de ÑU en Fuenlabrada (Madrid)”

  1. Schuldiner says:

    Lo que no tiene ningún sentido es empezar bien pasadas las 22h, no tener tiempo de terminar el set , y culpar de ello a los «horarios de la CAM» cuando de antemano se saben cuales son. Y si encima eres un grupo como Ñu con un telonero de VERSIONES (buenas o malas, da igual, con la de bandas que hay tiene delito) pues peor aun, ya que el telonero no te va a comer tiempo precisamente ni el público se va a quejar de que un grupo verbenero toquen poco.

    Lo de los horarios «infantiles»: entre semana, es una putada no llegar bien por temas de curro, pero es casi peor empezar tarde y levantarse a las 6:00 a currar. Y en finde, como era el caso, no tiene sentido empezar tan tarde en Fuenlabrada. Primero por lo que he apuntado arriba. Y segundo porque no todo el mundo tenemos coche para volver cuando queramos.

    Saludos.

    1. Red Hard´n´Heavy says:

      Ahí queda tu opinión, razonada y bien expuesta. Muchas gracias y un saludo!

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