Crónica de AMARANTHE+SONIC SYNDICATE+SMASH INTO PIECES

amaranthe9AMARANTHE+SONIC SYNDICATE+SMASH INTO PIECES: Madrid, sala Arena (jueves 10 de noviembre)…

El 10 de noviembre nos esperaba una noche entretenida de metal moderno en la entrañas del mismo centro de Madrid (la sala Arena para más datos) de la mano de AMARANTHE, SONIC SYNDICATE y SMASH INTO PIECES, y he de afirmar que no salí para nada defraudado del evento. Las  tres bandas dieron un espectáculo remarcable y el público respondió con un sala a medias de capacidad, pero bien poblada desde el primer momento, con lo que SMASH INTO PIECES se sintieron bien abrigados.

Interesante también el hecho de que mi sorpresa ante el show de las bandas fuera inversamente proporcional a su situación en el cartel. A costa de buscarme algún que otro enemigo, el combo que más me gustó por su puesta en escena y su originalidad fue precisamente el primero: SMASH INTO PIECES. Llevaban su negocio bien montado y, aún con el poco espacio disponible, hicieron el escenario suyo. Eso sí, les pedimos disculpas pues nuestro compañero fotógrafo no llegó a su show por cuestiones laborales en Barcelona (ya sabéis las incompatibilidades de un concierto entre semana de tres bandas con los horarios laborales de nuestro país, y a su vez con el propio horario de comienzo de los conciertos en las salas)…Así que, empezamos por el principio.

SMASH INTO PIECES

15170911_979605162144099_3017838674347182125_nLa propuesta escénica de los suecos SMASH INTO PIECES es novedosa y pensada para el directo. El batería Isak Snow va ataviado con un túnica y una careta de leds con el logo de la banda que va cambiado de color coincidiendo con los cambios rítmicos en los temas. Su posición en el escenario es elevada, como si fuera un DJ detrás de un pantalla enorme donde iban sucediéndose una serie de videos para cada tema… y la verdad es que sorprende. El resto de la banda: Chris Adam Hedman Sörbye a la voz (haciendo las limpias para AMARANTHE en esta gira), “Banjo” Jennebo y Per Bergquist  a la guitarra y Viktor Vidlund al bajo, tienen una performance más tradicional, por lo que es normal que mucho del protagonismo se lo lleve Snow.

Respecto al show, fue breve y entretenido, y los chicos de SMASH se disculparon porque parece ser que se veían obligados a recortar algún tema por problemas que les hicieron llegar tarde al montaje y la prueba de sonido. La cosa se quedó en seis temas de metal moderno muy pesado, melódico y con cierto toque industrial, basado en ritmos muy obstinados de batería, unas guitarras muy poderosas y un vocalista que rinde a la perfección incluso en la tesituras más altas. Con su apertura “Stronger”, el single “Higher”, y “Rock ’n’ Roll” creo que nos convencieron a más de uno con el gancho y la inteligencia de su show. Además, de forma graciosa, Chris Adam intercalaba breves anuncios publicitarios sobre el merchandise que había disponible en la sala, acompañado con un video especial.

Sin tiempo para entretenerse siguieron descargando “My Cocaine”, “Merry Go Round”, cerrando con “Disaster Highway” este magnífico show que, desde luego, a nivel visual no te deja indiferente. Yo tengo claro que no me los pierdo la próxima vez que se acerquen por estos lares. Echad un ojo a su propuesta porque no os va a defraudar.

Por cierto… Parte del show que me gustaría recalcar es lo profesionales que son los “guiris” con el tema de los cambios entre banda y banda. En España estamos mejorando, pero seguimos atrás… Con todo preparado, el staff de gira cambiaron el backline completo de los dos primeros grupos en algo así como quince minutos, batería incluida. Para coger notas.

SONYC SINDICATE:

sonic-4Los siguientes en dejar su impronta sobre el escenario fueron los suecos SONIC SYNDICATE, que venían dispuestos a dar buena cuenta de su último trabajo “Confesions” y dejando claro que aquí lo que importa es su nueva imagen sonora y andadura como banda. Esto es: alejados de ese metalcore con el que se hicieron famosos de “Eden Fire” y “Only Inhuman”. Poco o nada queda de esas sonoridades rápidas y rabiosas (y poco queda también de las primeras formaciones del combo). Aclarado esto, se centraron casi completamente en sus dos últimos esfuerzos discográficos, empezando con “Confessions”, siguiendo con “Life is Not A Map”, “I Like It Rough”, “It’s A Shame”, “Star A War”, todas ellas, como digo de su último lanzamiento, que ocupó justo la mitad de su setlist en esta noche. Para completar la noche no faltaron cortes también relevantes después del lavado de cara estilístico y de su última época (más moderna, melódica y alternativa) como “Beauty And The Freak”, “Burn This City” y “Revolution, Baby”.

Respecto a las evoluciones de los suecos en el escenario, mucho a favor que decir, de hecho, pues en cuanto a intensidad se llevaron el gato al agua. De especial mención es la actitud demoledora y de frontman brutal del vocalista Nathan J Biggs, que llenó de mala hostia y buen hacer el espacio disponible en la Sala Arena. Biggs es una bestia que encara sin miedo y con la misma intensidad partes melódicas, rotas, guturales… Da igual, nos dio a los presentes una lección de cómo hay que sudarse los temas propios encima de las tablas. Se llevó todos los focos mientras el resto de la banda oficial con Robin Sjunnesson a las guitarras y Michel Bärzén al bajo, estuvieron más comedidos, dando foco a Biggs, y para qué más.

La descarga de SONIC SYNDICATE fue vibrante y me causó impacto. La lástima es el carácter un tanto lineal de su última época más accesible. Como caramelo nos dejaron un mix de metalcore recorriendo “Jack Of Diamonds”, “Denied” y “Aftermath”, y poco más. Sobresaliente para el combo que, no obstante, fueron los que más energía desplegaron en esta velada.

AMARANTHE:

No es errónea la frase anterior que acabo de escribir. Todo estaba preparado para el show de AMARANTHE que, evidentemente, a nivel de luces, sonido y espacio se lo llevaron de largo… peeeero, a costa de que me despellejen vivo, no vi esa energía y ese poder deslumbrante que muchos me habían asegurado encima del escenario. Todo el show fue correcto, estuvo muy calculado pero, sobre todo con su última obra, no me acaba de encajar esa incierta fiereza de cartón piedra para colarte al final un caramelo super-melódico que sólo funcionó con la frescura de su primer trabajo, mucho más añejo y elegante que el “descojone” tecno emotivo que han vertido en su último LP “Maximalism”. Para gustos los colores, pero a mí no me acaba de convencer.

Parte del desencanto partió también del desempeño de Elize Ryd, que si bien cantó de manera perfecta y sobrada, creo que le falta mucho para llenar el escenario con garra: a una buena voz le tiene que acompañar una actitud y aquí, según mi opinión, hace aguas por ahora. De hecho me pareció mucho más apasionada la actitud del vocalista gutural Henrik Englund, que se comió al respetable en sus partes. No quiero que se malinterprete el desarrollo de la velada, como digo los músicos estuvieron perfectos en su papel y Elize encantadora, sólo que esperaba más poder y mala sangre en el escenario y lo cierto es que me encontré una banda muy restringida y “correcta”, enmarcada con un carácter cada vez más comercial que los acabará devorando vivos, porque la fórmula no da para más.

amaranthe2A nivel de contenido, se centraron en su “Maximalism” con “Maximize”, “Boomerang”, “Endlessly”, “Fury”, “On the Rocks” y “That Song”, pero no dejaron de lado su última época más tecno (sí, tecno) dejando buena impronta de su larga duración “Massive Addictive” con cortes que funcionan muy bien como “Digital World”, “Drop Dead Cynical”, “Dynamite” o “Trinity”. Su primer obra también se vio bien representada siendo “Hunger” lo mejor de la noche para mí. Todo ello con luces y sonido de diez (luego, que si la Arena suena mal…ya) y con un juego de LEDS de lo más convincente.

Acabado el show de AMARANTHE tengo claro que una fórmula que no me termina de convencer sí ha conectado con un público fiel que siente un acercamiento especial por esta banda y en especial por el atrayente carácter general (no sólo el evidente físico) de Elize Ryd. Ahí no tengo nada que decir, ya que el show fue por su parte sobresaliente, profesional y extenso. La gente salió muy contenta y convencida. Así que todos bien.

De todos modos, en relación con el que escribe al menos, la sorpresa de la noche me la llevé con SMASH INTO PIECES, de largo… ¿serán cosas de la edad? Pues tampoco creo, porque la noche de metal moderno en general me gustó, y mucho.

Texto: Javier Paredes (Madrid)

Fotos: Manuel Damea (Barcelona)… y Fan Page – SMASH INTO PIECES (Gracias)

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