Crónica de Rock Imperium 2026 – Segundo Día (II) – IRON MAIDEN
Ya con tiempo para centrarnos, recuperamos las crónicas de los grandes festivales a los que hemos asistido este verano. Comenzamos con el gran Rock Imperium, con crónica y fotos tremendas de Manuel Damea Morenas, que nos lo cuenta y muestra de maravilla. Ayer publicamos la crónica del primer día del Rock Imperium, y ahora toca la jornada grande, con IRON MAIDEN al frente.
Rock Imperium 2026 – Segundo Día – Sábado 4 de Julio 2026
La noche en la que una ciudad milenaria se rindió a Iron Maiden
La segunda jornada del Rock Imperium 2026 estaba marcada en rojo desde el mismo instante en que se anunció el cartel. No era un día cualquiera.
Era la fecha en la que IRON MAIDEN regresaba a España con su gira “Run For Your Lives”, apenas unos días después de inaugurar su recorrido nacional en el Resurrection Fest. Todo ello convirtiendo Cartagena en la segunda parada española de un tour que ha despertado una enorme expectación entre los seguidores de la banda.
Desde primeras horas de la tarde el recinto de la Cuesta del Batel respiraba un ambiente diferente. Miles de camisetas de todas las épocas de la Doncella, aficionados llegados desde distintos puntos de España y del extranjero y una sensación compartida: toda la jornada giraba alrededor de la actuación de los británicos.
H.E.A.T.
Después de perderme un poquito por el camino, llegué con el tiempo para ver un par de temas de BLUES PILLS, una buena dosis de rock setentero y psicodelia necesaria para dar aire a una tarde que más tarde se iría endureciendo, empezando con H.E.A.T., ¡casi nada! Los suecos demostraron una vez más por qué se han convertido en uno de los nombres imprescindibles del hard rock actual. Kenny Leckremo volvió a ejercer de frontman total, recorriendo sin descanso cada rincón del escenario y manteniendo un contacto constante con el público.
La banda encadenó himnos como «Dangerous Ground», «Hollywood», «Rise» o «Back to the Rhythm», logrando que buena parte del recinto cantara unos estribillos que ya forman parte de la nueva generación del hard rock melódico. Fue uno de esos conciertos que desprenden optimismo, energía y diversión sin perder un ápice de contundencia, dejando el listón muy alto antes del tramo final de la jornada.
Galería completa de fotos de H.E.A.T. en Rock Imperium 2026 en este enlace.
ANTHRAX:
A continuación, llegaba el turno de ANTHRAX, aunque en esta ocasión la presencia de IRON MAIDEN condicionó claramente el desarrollo de la jornada. Los estadounidenses dispusieron de únicamente una hora de actuación, un tiempo sensiblemente inferior al que acostumbra una banda de su entidad en un festival de estas características. Aun así, Joey Belladonna, Scott Ian, Frank Bello, Jon Donais y a la batería se sentaba el británico Darby Todd (que sustituye temporalmente a Charlie Benante al estar este lesionado de una mano, aunque pocos días después, en Lisboa, ya sí le vimos con su banda original).
ANTHRAX salieron decididos a aprovechar cada segundo. Desde los primeros compases quedó claro que no habían venido a administrar esfuerzos. El repertorio fue un auténtico repaso a su carrera, con clásicos como «Caught in a Mosh», «Madhouse», «Antisocial», «Indians» o la siempre demoledora “Among the Living», desatando continuos circle pits y una enorme respuesta por parte del público. Belladonna volvió a demostrar que sigue siendo una de las grandes voces del thrash metal, mientras Scott Ian, omnipresente como siempre, ejercía de auténtico maestro de ceremonias con su inseparable guitarra (casi siempre de picos) y esa capacidad para conectar con la audiencia que pocas bandas conservan después de más de cuatro décadas. Y el bajista clásico, Frank Bello, es un torbellino y nunca defrauda, saliendo a darlo todo sin miramientos para destrozar el escenario.
La sensación que quedó al bajar del escenario fue clara: ANTHRAX ofreció un concierto excelente, pero demasiado corto. Su actuación dejó la impresión de que aún quedaban varios clásicos por sonar y que una banda de su trayectoria merecía un espacio mayor dentro del horario. Sin embargo, el enorme peso específico de MAIDEN hizo que toda la programación girara alrededor de los británicos, convirtiendo a ANTHRAX en el último gran aperitivo antes del plato principal.
La enorme dimensión de los cabeza de cartel también quedó reflejada en la planificación de horarios. Desde el instante en que los británicos tomaron el escenario, el festival prácticamente se detuvo para rendirse a ellos. No hubo otra actuación que compartiera protagonismo y, tras su concierto, únicamente permaneció la tradicional sesión de DJ´s para quienes todavía tenían fuerzas. Una decisión valiente por parte de la organización, que apostó por construir toda la segunda jornada alrededor de un único nombre.
Es una estrategia que puede generar debate, especialmente por reducir el tiempo de una banda histórica como ANTHRAX, pero viendo la respuesta del público y la magnitud del espectáculo, resulta difícil discutir que la apuesta terminó siendo un éxito.
Galería completa de fotos de ANTHRAX en Rock Imperium 2026 en el enlace.
IRON MAIDEN:
Y entonces llegó ese momento… Las luces se apagaron y comenzó a sonar «Doctor Doctor» (clásica intro con el tema de UFO / MSG) por la megafonía. Es curioso cómo una canción que ni siquiera pertenece a IRON MAIDEN se ha convertido en uno de los rituales más emocionantes del heavy metal. Personalmente, por muchas veces que los haya visto —y ya pasan de la docena—, esa introducción sigue provocándome exactamente la misma sensación. Las mariposas vuelven a revolotear locas en el estómago como si fuera la primera vez.
Cuando apareció la banda, Cartagena explotó… Bruce Dickinson volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los mejores frontman de la historia del metal. Incansable durante toda la actuación, recorrió el escenario de un extremo a otro mientras alternaba cambios de vestuario y mantenía una conexión permanente con un público completamente entregado. Steve Harris volvió a ejercer como el auténtico motor de la banda con su inconfundible bajo, acompañado por Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers, que ofrecieron una lección de guitarras durante toda la noche.
Uno de los grandes interrogantes de esta gira para mí era comprobar cómo respondería Simon Dawson ocupando el puesto de un músico tan querido como Nicko McBrain. Y la realidad es que cumplió con nota. Su interpretación fue sólida, precisa y potente durante todo el concierto, aunque para los seguidores más puristas resulta inevitable echar de menos algunos de esos pequeños matices, el swing y la personalidad que Nicko imprimía a muchos temas. No desmerece en absoluto el trabajo de Dawson, pero sustituir a una leyenda siempre es una tarea prácticamente imposible.
Si algo volvió a destacar en Cartagena fue el extraordinario sonido del festival. Una vez más, Rock Imperium confirmó uno de sus grandes sellos de identidad: una mezcla potente, equilibrada y con una claridad sobresaliente.
Y el concierto fue una sucesión de momentos inolvidables: «Murders in the Rue Morgue» fue recibida con auténtica devoción, mientras «The Number of the Beast»** convirtió el recinto en un inmenso coro. Con «The Trooper», la aparición de Bruce ondeando primero la bandera británica y después la española que desató otra de las grandes ovaciones de la noche, mientras que «Fear of the Dark», ya en la última parte, volvió a demostrar que pocas canciones consiguen una comunión tan absoluta entre una banda y su público. Antes incluso de que Bruce pronunciara una sola palabra, miles de personas comenzaron a cantar la inolvidable melodía principal, creando uno de esos momentos capaces de poner la piel de gallina.
Pero si hubo algo especialmente llamativo fue comprobar cómo el público no sólo coreaba las letras… En muchos momentos, especialmente durante los solos de Dave Murray y Adrian Smith, miles de aficionados tarareaban nota por nota las melodías de las guitarras, convirtiéndose prácticamente en un instrumento más. Una imagen que sólo está al alcance de las bandas que han trascendido su condición de grupo para convertirse en patrimonio del heavy metal.
La aparición de Eddie volvió a ser uno de los instantes más celebrados de la noche, mientras clásicos como «Run to the Hills», «Hallowed Be Thy Name», «Iron Maiden» o el cierre con «Aces High» y «Wasted Years», como gran y emotivo final, confirmaban que el repertorio elegido para esta gira es un auténtico regalo para los seguidores de la etapa clásica.
He tenido la fortuna de ver a MAIDEN en más de una docena de ocasiones durante las últimas décadas, en pabellones, festivales y grandes recintos. Precisamente por eso resulta todavía más significativo afirmar que el concierto ofrecido en Cartagena entra, sin ninguna duda, en el podio de las mejores actuaciones que les he visto nunca. Por repertorio, por ejecución, por sonido, por producción y, sobre todo, por la conexión que se produjo entre la banda y un público entregado desde el primer hasta el último minuto.
Galería completa de fotos de IRON MAIDEN en Rock Imperium 2026 en el enlace.
Outro:
Rock Imperium asumió el riesgo de construir toda una jornada alrededor de IRON MAIDEN y la apuesta salió redonda. Cuando un concierto consigue que decenas de miles de personas olviden el reloj durante más de dos horas y abandonen el recinto con la sensación de haber asistido a algo especial, probablemente no haya mejor manera de justificar una decisión así. Cartagena vivió una de esas noches que permanecen mucho tiempo en la memoria de cualquier amante del heavy metal.
Los festivales suelen medirse por sus carteles, por el número de asistentes o por las cifras que dejan cada verano. Sin embargo, hay ediciones que terminan recordándose por una sola actuación. La segunda jornada del Rock Imperium 2026 será una de ellas. Porque durante algo más de dos horas Cartagena dejó de ser la sede de un festival para convertirse en el hogar de Iron Maiden. Y quienes estuvimos allí sabemos que, cuando dentro de unos años alguien pregunte ‘¿tú estuviste en aquel concierto?’, bastará una sonrisa para responder.
Texto y Fotos: Manuel Damea Morenas