Crónica de Rock Imperium 2026 – Primer Día (I)

Ya con tiempo para centrarnos, recuperamos las crónicas de los grandes festivales a los que hemos asistido este verano. Comenzamos con el gran Rock Imperium, con crónica y fotos tremendas de Manuel Damea Morenas, que nos lo cuenta y muestra de maravilla. ¡Vamos con el primer día!

Rock Imperium 2026 – Primer Día – Viernes 3 de Julio 2026

Hay festivales que acaban convirtiéndose en una cita obligada en el calendario y, para mí, “Rock Imperium” ya es uno de ellos. Desde su nacimiento, he tenido la suerte de cubrir prácticamente todas sus ediciones, con la única excepción del pasado año. Volver a Cartagena siempre tiene algo especial: el recinto de El Batel, el Mediterráneo a unos metros, las actividades culturales paralelas al festival en la ciudad, y una organización que, edición tras edición, sigue apostando por un cartel de primer nivel.

Intro:

En este 2026, además, el festival recuperó el escenario situado en la parte superior del recinto. Una decisión muy marcada por la enorme presencia de IRON MAIDEN en el cartel y por la necesidad de dar cabida a un mayor número de bandas. Sobre el papel parecía una buena solución, pero para quienes trabajamos cubriendo el festival supuso volver a enfrentarnos a las ya famosas «escaleras del infierno». Subirlas un par de veces con varias cámaras colgadas, objetivos a la espalda, acreditación y un sol castigando sin piedad acaba convirtiéndose en una auténtica prueba de resistencia.

La otra consecuencia de esta distribución fue que el escenario principal permanecía completamente vacío durante los cuarenta o cuarenta y cinco minutos que duraban los conciertos del escenario superior. Personalmente, es un formato que no terminó de convencerme. Es cierto que evita los temidos solapes de horarios, pero también provoca que una parte importante del recinto pierda vida durante demasiado tiempo. Si en ese momento no te interesaba especialmente la banda que estaba actuando arriba —o simplemente no te apetecía afrontar otra subida bajo el calor cartagenero— la sensación era de un festival momentáneamente detenido, algo extraño en un evento de estas dimensiones.

Mastodon

Desde el punto de vista de la fotografía, el cambio tampoco facilitó las cosas. Cubrir un festival sólo siempre implica tomar decisiones, pero este año fueron especialmente complicadas. Hacer las tres primeras canciones en el escenario superior, quedarse unos minutos más para terminar de valorar el concierto de cara a la crónica y después bajar literalmente corriendo para intentar llegar a tiempo al inicio de la siguiente actuación en el escenario principal era, en muchas ocasiones, una misión imposible. Conseguí hacerlo en tres o cuatro ocasiones en los tres días, pero era materialmente inviable repetir la operación durante toda la jornada. Son esos pequeños peajes invisibles que rara vez percibe el público, pero que forman parte del trabajo de quienes intentamos contar todo lo que sucede en un festival de esta magnitud.

La primera jornada de Rock Imperium 2026 dejó claro desde el primer momento que esta edición iba a ser diferente. La influencia de IRON MAIDEN en el cartel obligó a recuperar el escenario situado en la parte alta del recinto, una decisión que modificó por completo la dinámica del festival. Sobre el papel desaparecían los solapes, pero en la práctica eso suponía que el escenario principal permanecía vacío durante buena parte de cada actuación celebrada arriba. Como espectador la experiencia resultaba algo extraña y, como fotógrafo, el reto era todavía mayor. Las ya míticas escaleras que comunican ambos escenarios volvieron a convertirse en el peor enemigo de quienes trabajábamos con varias cámaras a la espalda y el calor cartagenero apretando desde primera hora. Hubo momentos en los que terminar las tres primeras canciones de una banda, quedarse unos minutos más para valorar el concierto y bajar a toda velocidad para llegar al siguiente escenario era prácticamente una prueba deportiva.

Con ese contexto arrancó un viernes que reunía ingredientes suficientes para convertirse en uno de los días más atractivos del festival. Buena parte del protagonismo recaía en tres mujeres que, desde hace más de treinta años, han escrito algunas de las páginas más importantes del metal europeo. Anneke van Giersbergen (THE GATHERING), Sharon den Adel (WITHIN TEMPTATION) y Cristina Scabbia (LACUNA COIL) compartían cartel en una jornada difícil de olvidar para cualquier aficionado.

Galería de fotos de WITHIN TEMPTATION completa en este enlace en Facebook.

Crónicas: 

Los primeros en llamar mi atención fueron HELEVEN. Hace tiempo que dejaron de ser esa banda emergente de la que todo el mundo hablaba para convertirse en una formación absolutamente consolidada. Su propuesta de metal progresivo volvió a sonar precisa, elegante y muy por encima de lo que suele esperarse de un grupo nacional actuando en un festival de estas dimensiones. Cada nueva oportunidad confirma que están preparados para seguir creciendo.

The Gathering

Uno de los conciertos más especiales de la tarde llegaba de la mano de CRIMSON GLORY. Apenas unos días después de debutar en España, regresaban para afrontar su segunda actuación en nuestro país, esta vez bajo un sol abrasador y con solo cuarenta y cinco minutos por delante. No era el horario que una banda de semejante legado merecía, pero quienes decidieron desafiar las altas temperaturas sabían perfectamente que estaban presenciando un acontecimiento poco habitual.

Las circunstancias tampoco ayudaban. Dana Burnell no pudo viajar a Europa y el batería noruego Stian Kristoffersen tuvo que asumir el reto prácticamente sobre la marcha. Hubo algún problema de sonido durante los primeros minutos, pero el repertorio terminó imponiéndose a cualquier contratiempo. «Lady Of Winter», «Valhalla», «Dragon Lady», «Where Dragons Rule», «Azrael» o la imprescindible «Red Sharks» recordaron porqué aquellos dos primeros discos siguen ocupando un lugar privilegiado dentro del heavy metal estadounidense. Travis Wills volvió a demostrar que nunca ha pretendido imitar a Midnight; su forma de interpretar estas canciones respeta el legado sin caer en comparaciones imposibles.

La celebración del trigésimo aniversario de ‘Mandylion’ devolvió a THE GATHERING a una formación muy cercana a la que marcó una época durante los noventa. Bastó escuchar la voz de Anneke van Giersbergen para que el tiempo pareciera detenerse durante unos instantes. No fue un concierto pensado para conquistar a quien no conociera su música, sino para reencontrarse con una colección de canciones que siguen conservando intacta toda su belleza. «Leaves», «In Motion #1», «Fear The Sea», «Sand And Mercury» o «Strange Machines» envolvieron el recinto en una atmósfera casi hipnótica, demostrando que la sensibilidad también tiene un espacio privilegiado dentro de un festival dominado por la potencia.

Con el sol empezando a dar una tregua aparecieron MASTODON, uno de los nombres más esperados de la jornada. La banda atraviesa una nueva etapa tras los profundos cambios vividos durante el último año, pero sobre el escenario no dejó espacio para las dudas. Todo funcionó con la precisión habitual de los de Atlanta. Su mezcla de sludge, metal progresivo y riffs monumentales volvió a sonar gigantesca, mientras Nick Johnston se integraba con absoluta naturalidad en una formación que parece decidida a seguir escribiendo capítulos importantes de su historia. «The Motherload», «Steambreather», «Mother Puncher» o «I Am Ahab» fueron solo algunos de los momentos más contundentes de un concierto que dejó el listón muy alto.

Galería de fotos completa de THE GATHERING y MASTODON en este enlace.

Mientras tanto, el escenario superior seguía ofreciendo actuaciones de enorme nivel. GRAND MAGUS protagonizó una de esas descargas de heavy metal clásico que nunca fallan. Directos, épicos y sin necesidad de artificios, los suecos volvieron a demostrar que la experiencia sigue siendo un grado. Eso sí, para no perderse el comienzo de los cabezas de cartel tocó abandonar su actuación antes del desenlace, una decisión que seguramente compartimos muchos de los presentes.

La noche pertenecía a WITHIN TEMPTATION. Sharon den Adel volvió a confirmar que atraviesa uno de los mejores momentos de toda su carrera y la banda ofreció un concierto espectacular tanto en lo visual como en lo musical. El repertorio recorrió diferentes etapas de su trayectoria, aunque resultó especialmente emocionante comprobar el protagonismo que adquirió ‘The Heart of Everything’, un álbum que muy pronto cumplirá dos décadas y que todo apunta recibirá un homenaje como merece. «The Howling», «Our Solemn Hour» o «What Have You Done» hicieron las delicias de un público completamente entregado. Muchos esperábamos una aparición sorpresa de Anneke para interpretar «Somewhere», pero esa colaboración tendrá que seguir esperando.

Uno de los instantes más especiales del día llegó gracias al proyecto ROCKIN’ LADIES, una iniciativa que continúa reivindicando el papel de la mujer dentro del rock y el metal desde el escenario y también fuera de él. Lejos de limitarse a ofrecer un concierto de versiones, consiguieron transmitir un mensaje necesario, recordando el enorme talento de tantas artistas que durante años tuvieron que convivir con etiquetas tan innecesarias como reduccionistas.

Galería de fotos de GRAND MAGUS y ROCKIN´LADIES en este enlace.

Y cuando parecía que la jornada ya había ofrecido todo lo que podía dar de sí, LACUNA COIL terminó de elevar el listón. Después de haberlos visto en numerosas ocasiones a lo largo de los años, salí con la sensación de haber asistido a su mejor actuación. La banda italiana atraviesa uno de esos momentos en los que experiencia, confianza y ambición convergen de manera perfecta.

Cristina Scabbia volvió a ejercer de líderesa con una presencia escénica descomunal, perfectamente respaldada por Andrea Ferro y por una formación que suena cada vez más sólida. Lo más admirable de LACUNA COIL sigue siendo su capacidad para hacer convivir todas las etapas de su carrera con absoluta naturalidad. Su repertorio demuestra que han sabido evolucionar sin renunciar nunca a su identidad y que, lejos de vivir del pasado, siguen escribiendo algunos de los capítulos más interesantes de su trayectoria.

Galería de fotos completa de LACUNA COIL en este enlace.

El primer día de Rock Imperium volvió a demostrar por qué Cartagena se ha convertido en una parada obligatoria para cualquier aficionado al metal. Más allá de las dificultades logísticas, las carreras entre escenarios o las interminables escaleras, lo verdaderamente importante volvió a suceder delante de los amplificadores: grandes conciertos, reencuentros históricos y la sensación de que todavía quedan festivales capaces de sorprender incluso a quienes llevamos ya unas cuantas ediciones a sus espaldas.

¡A por el segundo!

Texto y Fotos: Manuel Damea Morenas

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »