SLAYER reinando en Madrid (una vez más)

SLAYER y ÁNGELUS APÁTRIDA. 2/5/2017 – sala La Riviera (Madrid)…

Buen combo de bandas en esta gira que llegaba a Madrid el pasado viernes. Me encanta ver a SLAYER en festivales con sus luces, sus gigantescos telones, pero también me encanta verlos en sala y de cerca, rodeados de sus acérrimos, que, por cierto, acudimos a la cita en cantidad suficiente para casi llenar La Riviera.

ANGELUS APATRIDA: 

Los encargados de abrir el baile fueron ÁNGELUS APÁTRIDA y voy a ser muy sincero: los he visto en multitud de ocasiones y ésta ha sido la peor. No por ellos que lo dieron todo sobre el escenario, sino porque el sonido impidió que brillaran como deben y una bola de graves impedía distinguir apenas nada. Por esta razón me voy a quedar con otro dato de la actuación, y es con el apoyo que les brindó el público. La gente coreaba el nombre de la banda, respondía a todos los guiños que Guillermo en su papel de frontman les lanzaba desde el escenario, y devolvía toda la energía que el combo manchego les brindaba en forma de pogos y de acción en las primeras filas. Hacía tiempo que no veía tanta complicidad para/con una banda telonera, y tampoco era desdeñable la cantidad de gente que entró a ver a ÁNGELUS APÁTRIDA, y que estaban allí desde la intro con el “You can’t bring me down” de SUICIDAL TENDENCIES ya brindando aguante, como dicen los argentinos.

En los últimos compases del concierto de ÁNGELUS APATRIDA mejoró el sonido ligeramente y por fin pudimos distinguir algo y empaparnos de la caña de “Give ‘em war” celebrada con un salvaje wall of death. En última instancia “You are Dead” sirvió para dejar buen sabor de boca y confirmar el gran momento de forma del grupo, del que fuimos testigos también hace unos meses cuando grabaron su DVD en directo en nuestra ciudad (como os contamos aquí) y en innumerables ocasiones anteriormente.

Esperaremos a la próxima, por supuesto, y nos quedamos con eso, con el apoyo del público, su entrega… y el hecho de que sigan subiendo peldaños y cumpliendo sueños (merecidos).

SLAYER: 

Hablaba antes de los acérrimos de SLAYER… Llevo yendo a sus giras más de 20 años y no dejo de sorprenderme de que el núcleo duro de fans del grupo es de los más locos del Heavy Metal. No, no es una frase hecha, es la pura verdad y además en una época en la que los fans del Heavy y del Thrash nos estamos haciendo mayores, y se nota por la apatía del público en muchos de los conciertos, los seguidores de SLAYER rompen la tendencia. Quizá seamos menos salvajes que hace años cuando en una revista guiri (quizá fuera una Metal Hammer inglesa) se preguntaban en el editorial cómo SLAYER podían ganar pasta si sus fans provocaban destrozos en sus conciertos por valor de miles de dólares noche tras noche.

Afortunadamente la cosa ha cambiado, y los fans de SLAYER son más civilizados, pero el ambiente general tanto fuera como dentro de La Riviera retrotraía a otra época cuando el Heavy Metal era algo más callejero y excitante. Como muestra de lo que todavía provocan SLAYER, un botón: tenía dos calvos delante y uno de ellos le pasaba la lengua por el cráneo a otro, después se giró y dijo: “¿Queréis chupar también? Coloca…”, jeje. Esto sólo puede pasar en un concierto de SLAYER, en el que por cierto (menores de 18, pasad al siguiente párrafo) había más nieve en los baños de La Riviera que en Sierra Nevada en temporada alta… Bueno, pasemos al relato del concierto en sí… Con bastante presión en las primeras filas y con un sobrio montaje en el escenario (telón y amplis), SLAYER salieron uno a uno al escenario.

Los temas siguen sonando igual de fieros, pero lo que transmite el grupo no es exactamente lo mismo que en los años dorados. No voy por el lado de que el fallecimiento de Jeff Hanneman les haya pasado factura, que no es así. Gary Holt (EXODUS) lleva en la banda desde 2011 y hemos tenido tiempo de acostumbrarnos de sobra a su presencia y puesta en escena. La diferencia la encuentro más en que en los últimos tiempos ha caído el velo sobre el funcionamiento interno de la banda a raíz de las tensiones entre el expulsado Dave Lombardo (GRIP INC. MISFITS, SUICIDAL TENDENCIES) y los históricos que han quedado en el grupo, Kerry King a la cabeza y Araya en segundo plano. Las bandas grandes son empresas. Es un hecho tan novedoso como que los Reyes Magos son los padres, pero aun así no es bonito que se aireen los trapos sucios de esa manera porque arruinan la magia de lo que el Heavy el Thrash eran en sus inicios y deberían de ser. Aun así, con nuestra complicidad y sus canciones todavía podemos pensar en SLAYER como algo más que música.

Romanticismos aparte se notó que “Repentless” lleva ya tiempo en la calle y sus temas son recibidos ya con euforia, así que abrir con el tema título del último trabajo no es ningún atrevimiento ya, aunque lo que de verdad desató la euforia fue “The Antichrist” con su carga de provocación y blasfemia intactas, aunque Araya lleve décadas sin hacer nada ni parecido a los agudos registrados en “Show no Mercy”. Da igual, arrasan, igual que arrasan los cortes clásicos como “Postmortem” y “War Ensemble”. Entre golpe y golpe mantienen el tipo con dignidad las canciones más nuevas intercaladas como “Hate Worlwide” y “Disciple”, pero lo chulo de verdad es el momento en el que se deciden a rescatar joyas como “Fight ‘til Death”. Lo más oscuro y salvaje del catálogo de SLAYER interpretado a escasos metros de nosotros. Ahí sí que hay pólvora y el público lo nota. Los viejos fans nos volvemos locos, los nuevos flipan y se dejan llevar por el torbellino, o bien miran con asombro a su alrededor.

Casi sin darnos cuenta ya llega el final del concierto, y SLAYER, viejos zorros, intercalan  y cuelan en el bis “Black Magic” entre “Raining Blood” y la celebérrima “Angel of Death”, y así, aunque Araya no haga ya headbangin’ y sonría más de la cuenta a las primeras filas, SLAYER reivindican su posición como banda extrema primigenia sin problema, entre ráfagas de riffs circulares heredados del “Don’t Burn the Witch” de VENOM y elevados a la enésima potencia en los temas de “Reign in Blood”.

Si siguen rescatando para el directo canciones como “Born of Fire” y ofreciendo conciertos con el filo y la entrega de éste, da igual que Kerry King no saque ya casi nunca su muñequera de pinchos a escena, porque el idilio de SLAYER con Madrid va a prolongarse mucho tiempo más.

SLAYER still reigning!

Texto: Pablo Mayoral (pablo@redhardnheavy.com)

Fotos: Yolanda Moreno (Yolanda Moreno Music Photo)

Brutalidad al máximo, y siempre SLAYER, como se aprecia claramente en el vídeo:

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