Noche de lujo con POWERWOLF y compañía en Madrid

Hemos tenido la gran suerte de ver a POWERWOLF en directo varias veces (la última en el Leyendas en verano y también en Londres), y si además vienen acompañados por AMARANTHE y KISSIN’ DYNAMITE el placer es mayor. Así que fuimos el domingo a La Riviera y lo disfrutamos, como así os contamos:

POWERWOLF + AMARANTHE + KISSIN´DYNAMITE – Madrid, domingo 13 de enero 2019 (sala La Riviera)

Powerwolf

A pesar del frío invernal y lo temprano de la hora para un domingo, cuando llegamos había una cola tremenda de fans intentando ser parte de las primeras filas… además de otros cuantos haciéndose fotos en el maravilloso autocar de gira, una preciosidad, con la portada del último de POWERWOLF (“The Sacrament of Sin”), cosa que también hicimos. ¡Precioso!

No nos dio mucho tiempo a ver todo el merchandising con tranquilidad pero sí podemos decir que no había nada feo… Eso sí, a 25 € la camiseta.

KISSIN´DYNAMITE:

A las 18:10, con muchísimo público ya, con el escenario en rojo intenso, apareció el batería de los germanos KISSIN’ DYNAMITE recibido con una ovación intensa, como hacía mucho que no veíamos para un grupo digamos novel y que además era el encargado de abrir la noche. Desde el primer momento, ya con todos los miembros de la banda en sus puestos, aquello fue la bomba; un sonido genial, nítido y a volumen perfecto acompañaba a un despliegue de luminotecnia increíble para los primeros teloneros además que tuvieron el detalle de traerse detalles como dos fluorescentes rojos, a modo de cartuchos de dinamita (como su nombre) detrás del kit de batería. Raro para las formaciones encargadas de calentar el ambiente, lo que alabamos, y cosa que consiguieron los alemanes en 2 canciones.

KISSIN’ DYNAMITE

Todo era perfecto, y también el público que coreó todo: saltando y aplaudiendo y cantando todo lo que hiciera falta nada más que el carismático Hannes Braun, (voces) lo pidiera. Tanto la respuesta del público, como la música y sobre todo la actitud de la banda era fantástico, desde el minuto uno y eso pocas veces se puede decir. Confieso que no me esperaba una formación tan potente, tan experimentada a pesar de la juventud de sus integrantes: Ande Braun y Jim Müller, guitarras, Steffen Haile al bajo y Andi Schnitzer a la batería además del ya mencionado Hannes cuya voz es de las más personales que he escuchado en mucho tiempo.

El cantante sabe combinar una dulzura increíble con una rabia exagerada en segundos pero sin dejar de bailar, conectando inmediatamente con el público además de dar una lección de cómo debe ser un frontman, y de esos desgraciadamente hay muy pocos. Sus compañeros saben estar en un segundo plano pero sí forman parte del increíble show, pues no dejan de moverse pero confirmando que tienen todo controladísimo y más que estudiado para que la dinámica del show no caiga.

Hacen un Hard Rock divertido, muy americano, tomando lo que más gusta de bandas como los CRÜE pero sin caer en una simple copia, dándole mucha personalidad e implantando su sello propio, fresco y actual, además de adornar las canciones con parafernalia como en “I Will Be King”, donde Hannes salió a lo Freddie Mercury. Eso es lo único que se les puede “criticar”, por decirlo de alguna forma, porque la capa tenía de todo menos de Real… eso y la manía repetitiva de la comparación Madrid-Barcelona a ver quién es más gritón que ya está más que visto y harta. El resto de sobresaliente.

Para terminar una actuación más que brillante, divertida, espectacular, un final digno que me recordó a THE WHO en los mejores temas de su ópera “Tommy” para finalizar subido Hannes encima de los guitarristas formando un triángulo a lo SCORPIONS que encantó a todos, sonando el “¡DYNAMITE, DYNAMITE!” de gritos del público durante varios minutos. Resumiendo… Tremendo, un auténtico conciertazo el que se dieron estos alemanes que vendrán a finales de este 2019 de gira en solitario, así que no podemos esperar a verles de nuevo. ¡Muy bien!

El setlist de KISSIN’ DYNAMITE en LA RIVIERA fue: Intro / I’ve Got the Fire / Somebody’s Gotta Do It / Highlight / Love Me / Waging War / You’re Not Alone / I Will Be King / Flying Colours

AMARANTHE:

AMARANTHE

Salieron poco antes de las 19:00 mientras escuchábamos “Helix”, intro de super producción de cine, muy estelar que hacía tener más ansias de seguir disfrutando después del increíble concierto de su antecesores pero ahí se quedó. No se podrán quejar de tener a una sala hasta arriba, llena de gente que a la mínima se ponía a corear, a cantar todo, a bailar y saltar como descosidos pero… una cosa era lo que queríamos recibir desde abajo y otra lo que salía del escenario. De momento ya empezaban a escucharse sonidos enlatados y encima mal, porque si con KISSIN’ fue nítido y perfecto aquí el audio no lo fue tanto.

Puede que fuera por decisión de los artistas de subirlo un poco más, acorde a su tipo de música, un Melodic Metal llevado a rozar peligrosamente el límite con músicas demasiado bailables para impresionar a otro público, y al final lo que salía del escenario abrumaba, mucho. Tuvieron menos parafernalia que KISSIN’ aunque sí compartieron kit de batería, muy bien aprovechada por Morten que al final fue el que, para mi gusto, más se lució, metalmente hablando y al final también escénicamente aunque aquí entiendo que se equivocó. Luego os decimos por qué…

Hay que reconocer que es una formación que apuesta mucho, y a veces arriesgar tanto abriendo horizontes musicales puede que no siente bien y creo que en directo eso es lo que tiene AMARANTHE. Su vocalista, Elize, cuenta con una voz muy afilada capaz de llegar a las cumbres sin dificultad, pero hay veces que se queda en un limbo de no saber situarla lo bien que merece, al menos dentro del Metal, aunque se esforzó al máximo durante todo el concierto por ganarse a la gente. Muy bien la forma que tienen de hacer el espectáculo entretenido con esas dos voces masculinas a cargo de Henrik (guturales y gritos) y Nils (limpias) aunque el primero no se encontraba en su mejor momento, pues es invierno y la gripe hace estragos.

AMARANTHE

El resto bien, llevando el rubísimo Olof la responsabilidad musical junto con el bajista (Johan) mientras el resto cumplían su papel animando al público. Todo iba bien, caían bombazos como “Hunger”, con fuerza, con garra hasta que llegando al final de nuevo parón del show: aparición de su batería para volver a la comparativa con Barcelona, que ya molesta como decimos, para segundos después cargarse el concierto y, en vez de tocar, de descargar sus canciones como banda, dejar a su bajista, demostrar lo “macho-man” (ejem, ejem) que es bebiendo y mostrándonos una ropa interior sueca imposible.

Creo que el público no paga una entrada para eso, que un detallito hace gracia pero no fueron 5 minutos precisamente, dejando a todos un tanto confundidos porque repito, el ambiente era espectacular para que cortes la dinámica de la noche de esa forma… Luego vuelta del resto, mejor sonido, con mejor claridad escénica en cuanto a efectos de luces y humo para terminar un show con “The Nexus”, poderoso pero que ya costó mucho que su entregadísima y genial audiencia recuperara la dinámica que ellos mismos interrumpieron.

En fin, AMARANTHE… aprobado raspadito pero que no supieron aprovechar la maravilla de público que les fue a ver y quedaron como los peores de la noche. Ellos sabrán pero fue de las tres, la única a la cual no corearon su nombre, por algo será…

El setlist de AMARANTHE en la Sala La Riviera fue: Helix Intro / Maximize / Digital World / 365 / 1.000.000 Lightyears / Hunger/ Amaranthine GG6 / Helix / Drop Dead Cynical / Call Out My Name / The Nexus

POWERWOLF:

POWERWOLF

Antes de que POWERWOLF saliera a escena todos estábamos ya nerviosos y más que expectantes y ansiosos de entrar en Misa, en la Misa del Metal que les ha encumbrado en la escena europea. Es que la formación alemana (aunque Attila, su vocalista es de origen rumano, muy vampírico de hecho), lo da todo y más en sus conciertos, en sus discos y en todo lo que hacen, logrando que muchos fueran maquillados como ellos dando aún más vistosidad a la tarde, que no la noche, porque salieron a las 20:30.

Un escenario precioso, con la portada del “The Sacrament of Sin” de fondo, que les trae de nuevo en pocos meses a nuestro país además de escalinatas y toda la producción que les cabe en un escenario como éste, con el teclado como si estuviera encima de un árbol, precioso. Les vimos en verano, como decíamos, pero en su propia gira destaca todo mucho más: Muchísimo mejor sonido, unas luces espectaculares, nada de humo que impidiera verles en plenitud y ellos a muerte, entregados totalmente dando lo máximo durante la hora y tres cuartos de actuación que vimos.

Antes de que se apagaran las luces ya se oía por toda la sala “¡Powerwolf, Powerwolf!” y más alto se escuchó cuando entró el comienzo de “Fire & Forgive”, la pegadiza, animadísima canción con la que dan comienzo a ese maravilloso ritual fraternal de la banda y sus “amigos”, tal y como su genial vocalista se encarga de calificarnos durante todos sus conciertos. Mucho más delgado y de cerca visiblemente más maduro, Attila Dorn demostró una vez más que es un cantante espectacular, con una voz tan personal, tan masculina y capaz de alcanzar escalas altísimas sin fallar mientras no para de representar a la perfección ese papel de obispo satánico simpático, entrañable y amoroso que te cautiva.

POWERWOLF

Es un frontman de lo más querido porque además traslada su profunda formación vocal lírica acertadamente al Metal, una combinación perfecta en la que es el Amo total. Sus compañeros, los hermanos Greywolf, con unas espectaculares guitarras (customizadas 100%, una pasada), que han madurado muchísimo como músicos y que no pararon de moverse a la vez que nos deleitaron los oídos con riffs complejos como en “Amen & Attack”, mientras toda La Riviera no paraba de saltar y corear todas las canciones de principio a fin. Fue tanta la intensidad de la respuesta que dio el público, que se les notaba gratamente impresionados, emocionados de ver cómo todos estábamos a muerte con ellos.

Su show es muy dinámico, sorprendente y divertido; además de Attila como líder espiritual, con su cáliz y botafumeiro de bolsillo echando incienso, su gracioso compañero y teclista Falk Maria Schlegel, es el complemento perfecto para animar aún más mientras el jefe tiene que cantar haciendo que no sepas dónde mirar del escenario. Todo perfecto saliendo con la bandera con el bonito y acertadísimo logo de la banda mientras la ondea por encima de nuestras cabezas en “Blessed & Possessed”. Si el ambiente era fantástico al principio, luego fue a más y más logrando uno de los más divertidos shows que he podido ver en la sala y eso que voy mucho por allí, escuchando entre tema y tema el nombre coreado de la banda sin cesar.

No sólo escuchamos esos himnos tan divertidos de corear sino que también cayó esa maravilla llamada “Where The Wild Wolves Have Gone”, un tema lento incluido en el “Sacrament…” y que puso los pelos de punta . De hecho tenía a uno a mi lado a punto de llorar de la intensidad del momento, ¡cómo la cantamos con ellos!, elevando aún más la magia de la tarde rodeados por pequeñas velitas ardiendo en el escenario cayendo de los lados del escenario pequeñas gotas de espuma a modo de nevada… una barbaridad, ¡qué momento más bonito! Es que eso es la magia de POWERWOLF: hacerte sentir, emocionarte, ser blasfemo, gamberro y malote pero con un gran corazón lleno de sentimientos.

POWERWOLF

Ya llegando al final, y después de darnos muchas veces las gracias, muy sinceramente porque, de verdad, estaban sorprendidos y emocionados, Attila necesitaba volver a ser él, el obispo malote con sus mil bromas divertidas (si sabes inglés-rumano, claro) y tumbándose encima de los monitores como una “Rock Star sexy” como él mismo se definió y nosotros afirmando que ¡sí que lo es!… Sobre todo cuando se puso insinuante y pícaro en “Resurrection By Erection”, un clásico pero aún más, la canción que más me gusta y la que me hizo fijarme en ellos en su momento, “We Drink Your Blood” con Attila levantando el cáliz de la salvación del Metal, la única y verdadera.

El apoteósico final, con ellos completamente encantados con el público y nosotros totalmente entregados con ellos, pudimos saltar casi sin fuerzas y cantar afónicos el “Lupus Dei”, hacer un pequeño parón y volver con los bises terminando con el increíble “Werewolves of Armenia” a las 22:00 y poco, llevándose de las ovaciones más sonoras, sinceras y merecidas que he podido disfrutar en la sala saliendo todos, ellos y nosotros, bendecidos por el Metal del lobo.

Increíbles POWERWOLF, de los mejores shows de bandas de la nueva generación del Metal que puedes disfrutar, y un concierto para no olvidar. Sobresaliente.

Texto: Rocío Gómez (rocio@redhardnheavy.com)

Fotos: Daniel Cruz

Powerwolf

El setlist de POWERWOLF en La Riviera de Madrid fue:

Fire and Forgive / Army of the Night / Incense & Iron / Amen & Attack / Let There Be Night / Demons Are a Girl’s Best Friend / Killers With the Cross / Armata Strigoi / Blessed & Possessed / Where the Wild Wolves Have Gone / Resurrection by Erection / Stossgebet / All We Need Is Blood / We Drink Your Blood / Lupus Dei – Bises: Sanctified With Dynamite / Coleus Sanctus / Werewolves of Armenia.

Vemos para cerrar la galería de fotos del grupo principal y debajo el vídeo correspondiente de la noche, ¿no?:

 

(No es el mejor vídeo pero nos apetece mostrar el ambientazo antes de terminar la crónica)

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