Crónica concierto despedida de BARÓN ROJO en Madrid

Con retraso imperdonable, pero a veces se nos acumulan las crónicas importantes, y más cuando no son tan fáciles de escribir y contar. Una noche especial, un concierto único y un relato extenso y de corazón el que nos ofrece Esquitino de la ¿despedida? de BARÓN ROJO en Madrid

Barón Rojo

BARÓN ROJO – 28 de diciembre de 2021 (Wizink Center, Madrid)

Menuda broma la que el destino le jugó a BARÓN ROJO de cara a la que tenía que ser una noche muy especial de despedida (despedida relativa, que eso lo sabíamos todos, ellos los primeros, pero ese siempre es otro tema). De repente, lo que semanas antes se había convertido por el destino en una fecha perfecta, con el Covid casi “pasado”, y el Wizink (y otros recintos grandes) celebrando conciertos con casi normalidad, se torció… Llega Omicron, de la mano de una alarma social extrema, y de nuevo los conciertos eran el mal, el foco principal de contagios y poco menos que el demonio disfrazado de evento lúdico y social. Y la eterna mala suerte de la historia de BARÓN de nuevo sobrevolando encima del grupo, nunca mejor dicho, y sobre todo una noche que pintaba muy bien a priori y de repente se torcía y mucho.

Baron Rojo

Pero no se podía ni se quería suspender y finalmente la decisión de ir adelante fue acertada para todos. Y no fue un desastre, ni se contagió nadie, ni se cerró el Wizink después de eso (más bien todo lo contrario), ni cayeron tantos invitados (alguno/a sí, pero bueno, los que quedaron compensaron con creces las ausencias) ni se devolvieron tantas entradas ni se dejaron de vender tantas otras como algún agorero pronosticaba y parece que casi deseaba. Qué curiosa es la naturaleza del españolito medio, rockero o no, que parece que deseamos que las cosas se tuerzan y salgan mal para reírnos después o, peor, eso tan nuestro de “te lo dije, ya lo sabía”. Pues no, listo/s, salió bastante bien… Finalmente, pese a que el Palacio sí estaba en formato de medio aforo (habría unas 4500 personas, que no está mal), y aunque estábamos todos con mascarillas, sin beber, y un poco expectantes de lo que ocurría, afortunadamente no pasó nada fuera del guión ni hubo que lamentar, como anunciaban los agoreros a bombo y platillo, un apocalipsis de contagios posterior.

Dicho esto, fueron dos horas y media de éxitos y/o canciones históricas, con una producción mayor que la que traen / traían habitualmente, con una gran pantalla y un interesante montaje al respecto (sin ser “la bomba”, sí bien hilado y tratado con cariño en cada canción… pese a algunos fallos sin importancia que de todos modos tenían que haberse rematado mejor). También hubo menos invitados de los previstos, lógico, pero no estuvo tampoco nada mal al respecto. Sí lamentamos ausencias importantes como la de la propia Doro Pesch, a nivel internacional, o de nacionales como José Luis Jiménez de TOPO (que se cayó a última hora por dar positivo pocos días antes) o el propio Miguel Oñate (ex ASFALTO) que, sin ser anunciado oficialmente, se rumoreaba que estaría presente pero finalmente no estuvo. Y también se cayó pocos días antes (luego supimos tristemente porqué, aparte de la dificultad de viajar internacionalmente en esos días), el gran Ronnie Romero (actual cantante de RAINBOW, LORDS OF BLACK y varias bandas / proyectos internacionales más… y ex de muchos grupos, entre ellos SANTELMO, que lo destaco porque fue donde comenzó para nosotros), que era otra de las colaboraciones destacadas.

Armando, genio y figura

Finalmente disfrutamos de dos invitados internacionales de superlujo, como son Jorn Lande (AVANTASIA, JORN…) y Graham Bonnet (RAINBOW, ALCATRAZZ, IMPELLITERI), que lo hicieron realmente bien en su papel, sin limitarse a participar en alguna manida versión sino aprendiéndose sendas canciones de “Volumen Brutal” en inglés e interpretándolas de lujo. Eso sí, destacando sin duda la impresionante interpretación que se marcó Jorn de “The flowers of evil»… Lo que hubiera sido de BARÓN con un cantante internacional de primera, o con una presencia internacional de verdad al frente… (pero esto ya son meras especulaciones, aunque con Jorn fue de 10 la sensación al respecto… y no soy obviamente el único que lo pensó). Que no me olvide destacar al saxofonista Mel Collins (que participó en la grabación original de “Volúmen Brutal” en Londres, y que ha tocado con muchos grandes como CAMEL, KING CRIMSON…), que también viajó a Madrid para este homenaje y lo hizo de lujo en “Son como hormigas” y “Hermano del rock n´roll” creo recordar, pese a que los temas de BARÓN me siguen pareciendo más para arreglos de cuerda que para metales o vientos, pero ese es otro tema.

En el plano nacional, curiosamente el tema se quedó más cojo… por las ausencias comentadas y porque una de mis cantantes favoritas como es Aurora Beltrán fue la invitada, lamentablemente en este caso, que menos destacó, siendo con diferencia (Jorn Lande quizás aparte) la mejor voz que se subió al escenario esta noche. Bueno, quizás ella no era mucho de BARÓN, o que su tesitura es otra o sencillamente, al ser una noche rara para todos, pues no tuvo su mejor momento sobre las tablas en este caso. Mucho mejor, y es que ha sido parte de la familia BARÓN ROJO durante muchísimos años (y en dos etapas), la participación de Ángel Arias, un bajista excelente (ex NIAGARA, ATLAS…), con una presencia tremenda sobre el escenario y que además le da a las canciones una fuerza extra maravillosa.

Más cosas a destacar antes de relatar así en general el concierto en sí, y hacer la crónica de los hechos de manera más o menos fehaciente… Pues por un lado la obviedad de que Carlos de Castro hace muchísimo que tenía que haber dejado la voz principal atrás, y aún así no estuvo nada mal al respecto (sabiendo lo que hay y las veces mucho peores en directo que le hemos visto). Que Armando de Castro es desde hace mucho el corazón de la banda en directo, la imagen principal y el entusiasmo personificado (y oye, a mi me encanta verle cuanto más mayor, más rockero, con mallas, chaleco de cuero, pelo suelto / cinta en la cabeza, “descamisado”…). Tiene todos mis respetos y para mí sigue siendo el mejor guitarrista que ha dado este país, asumiendo cada vez más, porque es lógico, labores tanto de frontman como sobre todo de cantante, ¿qué remedio? Y él encantado, o sin poner ni una pega, al revés.

Rafa Díaz

Por otro lado, y siguiendo con la banda, Rafa Díaz (ex EASY RIDER) ya hace muchísimos años que está tras los parches y ni un reproche le podemos hacer, ni de calidad, ni de entusiasmo ni de entrega. La “polémica” de que si estaba en BARÓN no podía tocar con otra banda ya quedó atrás hace mucho, y punto. Del bajista actual, JL Morán, pues lo mismo: actitud, compromiso, cumpliendo y disfrutando sobre el escenario, ¡perfecto! … Y de Sherpa y Hermes no hay nada que decir a día de hoy: el primero se ha echado el barro encima él solito en los últimos meses, y le ha dado la razón a los que decían (los hermanos los primeros) que no era trigo limpio y que nunca lo fue, al menos en BARÓN, calidad musical e importancia histórica aparte. Con lo que él mismo borró cualquier duda al respecto de si tenía que estar en esta despedida o no. Y Hermes… pues una pena pero, sigue yendo de la mano de Sherpa y a día de hoy está claro que el puesto en la batería ya no es suyo en esta banda.

Ojo, y con esto no digo que a los seguidores nos hubiera gustado otra despedida, de otra manera, más limpia, amigable y justa… pero la historia negra de BARÓN es la que es y tristemente hemos visto que lo ha sido y será así hasta el final. Cesó el clamor no habrá final, la magia no se romperá… ejem, pues sí, habrá (hay) final y la magia se acabó rompiendo, hace ya mucho de hecho. Una pena pero… Volvamos a lo que fue y no a lo que podría y/o debería haber sido años atrás, que una vez más, y como decían ellos mismos, ahora es tarde yaaaaaaaa… 

Bueno, empezamos a eso de las 20:40, puntuales, con un bonito y épico vídeo en las pantallas y la frase / logo “Larga vida al Barón”, para dar comienzo poco después (tras mostrar imágenes del mítico piloto, imágenes clásicas y demás) el concierto como tal a modo instrumental con “El balón vuela sobre Inglaterra” (imágenes de Reading y demás en la pantalla). Por cierto, detalle de los que no se me escapan: ambas guitarras rojas, ¿casualidad?… Incomprensiblemente, y es que a veces las decisiones del grupo pasan de ser audaces a “alocadas”, o sin sentido más bien, el tema de comienzo del show no fue “Barón Rojo” ni un clásico a la altura sino “El pedal”, una de las canciones menores de su discografía y que es totalmente indigna de ser la elegida para comenzar, pero a veces es mejor asentir sin más y seguir… pues vale, vosotros mismos.

Bueno, tras el desatino inicial, aquello sí que comenzó como debería de la mano de “Barón Rojo”, sin sonar demasiado nítido ni al volumen correcto (no era volumen brutal, no), pero los temas inmortales tienen magia sea como sea. Gran sorpresa posterior con “El enemigo a abatir”, uno de esos temas excelentes de principios de los 90 que me encantó que recuperaran, y encima con imágenes en vídeo de esa época, si no inéditas sí poco conocidas y que nos hicieron sonreír nostálgicos a muchos (con Niko del Hierro en la banda, por cierto, además del fallecido Ramakhan, al que luego nombramos también). De hecho fue uno de los puntos del concierto, tocar temas de casi todas las épocas, aunque lógicamente con preponderancia de las composiciones de los hermanos, superclásicos aparte, y de reivindicación en cierto modo de esos años difíciles (lo que me parece justo y todo un acierto para esta gira y más para la despedida en sí).

Baron Rojo

Por cierto, genial ver a BARÓN en un escenario grande y con un montaje chulo, sin ser increíble pero sí sencillo y vistoso (y efectivo)… Destacando la gran pantalla, los telones laterales con muchas de las portadas clásicas del grupo, y algún momento puntual de pirotecnia, confeti y demás más adelante. Y eso que el concierto no era nada barato, pero bueno, al menos que se vea que ese dinero invertido (además del propio alquiler del Wizink, que sabemos que es caro, se vea reflejado en la producción). Del tema de las entradas VIP hablamos más otro día, que es algo que nunca entenderé y que me enerva sobremanera, aunque sabemos los tiempos que vivimos y cómo son las cosas ahora.

Una reflexión, eso sí: lo hemos permitido todos (promotores y bandas también, que incluso lo han auspiciado) y se nos ha ido de las manos. Y el público somos muy tontos al respecto, pero ya es imparable… creo, aunque da pena y rabia ver en qué se ha convertido el circo de las entradas VIP y pagar por ser más y mejor que el resto. Aquí fue ridículo (y si me tengo que llevar la reprimenda de promotores amigos por decir esto, lo aceptaré), y totalmente fuera de lugar. Seré yo que no me sé adaptar a los nuevos tiempos o a las nuevas formas de negocio… pero me pareció absurdo y hasta insultante para los que estábamos “de la valla para atrás”. Entiendo la parte económica, por supuesto, y oye, que cada uno hace con su dinero lo que quiere y puede (y con su negocio y/o inversión) pero es innecesario y feo.

Volvamos al concierto, y oye, genial escuchar canciones no habituales como “El presidente”, del primer disco, cantando Armando tras la arenga en contra de “todos los presidentes que hemos tenido”. Muy bien el mensaje sin callarse… que ese sí es el espíritu y por lo que tantos nos enamoramos de BARÓN en su momento. A destacar también las imágenes en la pantalla, enfatizando el mensaje, de políticos de aquí y allá, incluso haciendo mofa de ellos. ¡Bien!… Con “Rockero indomable” y “Casi me mato” (en este caso con Aurora Beltrán, de TAHURES ZURDOS, que no se sabía muy bien la canción pero bueno) seguíamos en la buena línea, pisando un poco más el acelerador con “Tierra de vándalos”, con imágenes de vikingos (de la serie concretamente) en las pantallas y la presentación de Armando socarrona sobre el origen de la canción y “Vandalucía”. Jeje. Eso sí, Carlos sufriendo en este tipo de temas tan altos que le cuestan horrores a día de hoy.

Subíamos enteros con la preciosa “Caso perdido”, donde un servidor se emocionó casi hasta la lagrimilla con una de las canciones que le mostró el camino a estar donde está y a ser para siempre un caso perdido para la sociedad, un caso ganado para la libertad. Y muy acertado recuperar el tema que abría el gran (e injustamente denostado) “Desafío” del 92, una maravillosa “Te espero en el infierno” que me parece posiblemente lo mejor del grupo tras sus discos clásicos. Eso sí, la mayoría del respetable paradillo, que incomprensiblemente aquí solo conocemos los superhits… nunca lo entenderé. Como decíamos antes, era el momento del primer invitado, el señor Mel Collins, que adornó al saxo dos puntales como son “Son como hormigas” (¡qué letra más actual, por favor!, ¿cómo puede ser si tiene 40 años?) y “Hermano del rock n´roll”, ya con la gente más animada.

Carlos de Castro

Más clásicos y más temas imprescindibles: “Breakthoven”, con imágenes de un Beethoven rockero y macarrilla en la pantalla, seguida de la instrumental “Buenos Aires”, rememorando imágenes de Barón en Argentina antaño (lo que entiendo que inspiraría la canción en su momento). “Dame la oportunidad”, en una tesitura vocal mucho mejor para Carlos, seguía el buen tono del show, ya con mejor sonido y con la gente aún muy fría (fue mal día, las cosas como son) pero más entregada. Enorme, eso sí, el momento homenaje en las pantallas (y durante “Larga vida al rock n´roll”) tanto a los primeros rockeros como a muchos de los músicos claves de la historia del rock desde Hendrix a Petrucci, y pasando por Clapton, David Gilmour, Eddie Van Halen, Ozzy, Hetfield… y el propio Armando de Castro 😉 Por la imagen, que nos dio, ¡larga vida al rock n´roll!

Primer momento internacional y reverencia total para un Jorn que estuvo imperial, además de muy simpático y metido en el show. Literalmente fue el frontman que BARÓN nunca tuvo y que nos hizo pensar una vez más si el grupo cuando tuvo la oportunidad de convertirse en internacional, con un cantante guiri, hubiera funcionando realmente. No lo sé, y es especular y elucubrar (y no seré yo el que le quite magia e importancia a las voces clásicas de Barón, sobre todo en el caso de Sherpa, obvio) pero lo cierto es que con Jorn el “invento” quedó muy bien. Y se valora mucho el esfuerzo de aprenderse en este caso “Las flores del mal” en su versión en inglés del disco internacional. De cara a un potencial DVD o grabación en directo en sí, será / sería de lo más atractivo (por curioso, diferente y realmente interesante) que quedara grabado para la posteridad.

Bajábamos un poco las pulsaciones y la intensidad con “Seguimos vivos”, más reciente pero igualmente interesante y con una letra que siempre me ha gustado (aunque siempre piense que el “temazo” al respecto de estos años es “Cueste lo que cueste”, y nunca la tocan ya), con imágenes reivindicativas de todas las épocas. Pese a quien pese, seguimos vivos… y es verdad. De nuevo viraje de timón y caña suprema con “Incomunicación”, que pese a no poder contar con José Luis Jiménez (como estaba previsto, creo), quedó bastante bien, y con una temática más en boga que nunca. Como decía antes, por mucho que pudiéramos echar de menos más temas de Sherpa, es lógico que la elección del set se centrara en temas de los hermanos y ya está, cero discusión al respecto. La “despedida” (o “reunión”, que lo mismo daba visto lo visto), ya lo disfrutamos antaño y fue inolvidable… e irrepetible, lamentablemente que entonces sí nos dieron lo mejor de lo mejor.

Más nostalgia con “Concierto para ellos” y de nuevo imágenes emotivas en pantalla con el recuerdo a muchos de los caídos del rock, incluyendo desde Malcom Young (empezando con él de hecho) hasta Ramakhan (su ex batería como decíamos antes). Bonito detalle y efectivo… Más invitados y era el momento de disfrutar de Graham Bonnet, bastante envejecido pero aún dando el callo y elegante como siempre, y no lo hizo nada mal con “Satánico plan” en inglés, incluyendo en las pantallas fotos del Marquee en UK y demás. Por cierto, interesante el detalle de la presentación de Carlos diciendo que era uno de sus ídolos… ¡Ah!, y no lo hemos dicho, que como eran días feos y raros con el tema de Omicrom y demás, la seguridad en el recinto fue muy férrea y no hubo ni un lío con tema mascarillas y demás. Ya digo que fue una noche fría y con cierta “tensión” (injusta para BARÓN) pero bueno, se sacó adelante y nadie protestó.

Barón Rojo

Sale Angel Arias para tocar con sus ex compañeros “Con botas sucias”, siempre divertida en directo, justo antes de abordar el himno “Resistiré”, con un sencillo pero chulo montaje de líderes mundiales haciendo cuernos y “mirándonos mal”… y a su vez imágenes de manifestaciones y la policía repartiendo y persiguiendo a la gente. Insisto en lo que dije antes: mojándose, y tomando partido, ¡muy bien!… Y no, Sherpa, ya no es tuya, ni el mensaje ni lo que dice ni lo que transmite, que la has perdido tú solito… y no, no va “contra cualquier tipo de poder”, al menos mirando las pantallas el mensaje es el que la mayoría entendimos siempre. Calmábamos los ánimos con “Siempre estáis allí”, especial siempre, para cerrar de manera muy emotiva la primera parte del concierto.

Y ya en los bises, fue maravilloso unirnos todos, auspiciados por Armando (un 10 toda la noche), para cantar hermanados “Cuerdas de acero” (con imagen de “En un lugar de la Marcha” en las pantallas). ¿Y qué decir de “Hijos de Caín?, imposible no emocionarse y descubrirnos ante la mejor banda que ha dado nunca este país, o al menos la que mejores canciones nos ha dejado (o nos deja, según se mire), polémicas, discusiones y mala suerte (y mala baba) histórica aparte. Bueno, fue bonito disfrutar del… “penúltimo vuelo”, jeje, que con esto no nos la cuelan y tampoco lo pretendieron tampoco, al menos no desde el escenario, en ningún momento del concierto… ¿Estáis allí?, ¡nos vamos al infierno!… y aunque nunca tendrá la magia del tema en el doble directo de antaño, escuchar “Los roqueros van al infierno” en vivo siempre es especial… y más acompañados de Mel Collins y de Graham Bonnet, haciendo sus partes en inglés. ¡Mi rollo es el rock! / Rockers go to hell!

Sale Jorn en la última parte y enlazan ya de modo más festivo con “Long live rock n´roll” y “All night long”, de distintas etapas de RAINBOW (una de las bandas favoritas de los hermanos y que más ha influenciado a BARÓN, ojo). Un tanto con calzador metieron “La reina ácida” (del controvertido «Tommy Barón» y que en el disco el dúo lo cantaba Amaral) que tenía que haber cantado quizás Doro (al menos fueron sus imágenes las que aparecieron en pantalla), pero fue con la colaboración de Aurora, para retomar con “Los roqueros van al infierno” ya a modo de gran final, aunque un poco batiburrillo, con todos los invitados sobre el escenario, para rematar.

Fue bonito y emotivo y cerró una noche que inicialmente pintaba raruna pero que, circunstancias aparte, resultó mucho mejor de lo esperado en los días previos con toda la incertidumbre y nubes negras que se cernían sobre el concierto.

Ya con la calma y con tiempo para reflexionar, hacer “la digestión” del concierto y demás, claro que todos sabemos que no fue al 100% la gran noche que deseábamos o que BARÓN merece. Es parte de la historia negra de este grupo tan especial pero también tan particular, que ni al final se libran de su mal fario pero, siendo justos y positivos, disfrutamos en Madrid y en el Wizink de una muy interesante velada de heavy/rock. No fue tampoco el mejor concierto de BARÓN que la mayoría de los presentes (casi todos veteranos, las cosas como son) habremos visto. Y TODOS, el 100% de los asistentes y también ellos mismos (y los organizadores / promotores también) hubieran deseado meses atrás que la despedida real de BARÓN fuera (o hubiera sido) de otra manera, quizás con la formación clásica sobre el escenario, o al menos todos los músicos de la historia de BARÓN participando de alguna manera, con todos los invitados previstos… Y sobre todo con libertad total debajo del escenario (y sí, el Wizink repleto sin restricciones de aforo ni de seguridad, ni de protocolo ni de nada). Pero me temo que eso ni es posible ni lo será nunca.

Da rabia tener que torcer el gesto, posiblemente ya siempre, cuando redacto/e cualquier artículo o crónica que aún me falta/e por escribir sobre mi banda favorita pero… así son las cosas y así se las hemos contado (entonces y ahora).

¡¡¡Gracias por todo y hasta siempre, amigos!!!!

Texto: David Esquitino (david.esquitino@redhardnheavy.com)

Fotos: César Lorenzo 

Galería completa de fotos del concierto en este enlace.

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