Crítica del disco de FYRE!

FYRE!: “Missy Powerful´” (AFM / Avispa)


En estos días sale a la venta por fin el debút de FYRE!, y lo cierto es que aún ando con la boca abierta tras la bocanada de fuego y aire fresco que supone este disco a la escena del hard rock y del rock clásico no sólo de nuestro país sino de toda Europa y Sudamérica (al menos por ahora). De todos modos, la calidad y las miras internacionales del grupo son más que patentes y latentes, y estoy seguro de que dentro de nada andarán también campando de manera exitosa por Norteamérica, Japón y demás mercados tradicionalmente bien avenidos para este estilo. Es más, ya han tocado con gente como ALICE COOPER (en Alemania) o lo harán dentro de muy poco con ANASTACIA (en su actual gira europea) o MICHAEL SCHENKER ya en nuestro país, ¡casi nada!… por algo será. Deseando estoy poder verles yo en algún momento, que por ahora se me resisten…


Hay que decir que la banda está liderada por la explosiva guitarrista y cantante argentina Alejandra Burgos, una tía con dos ovarios (como siempre me han gustado las artistas femeninas en este sentido) y con amplia experiencia en el mercado especialmente del blues y el country a modo de “vendaval porteño”, como ya la han denominado alguna vez. Y es que, no se puede negar que en Argentina siempre ha habido buena cantera de rock, hard rock e incluso blues, que los músicos del país sudamericano lo llevan en la sangre y lo saben sacar a relucir de maravilla. Por otro lado, el as en la manga se llama Lars Ratz, bajista y viejo conocido tras muchos años de la mano de sus METALIUM (a los que les tenemos bastante perdida la pista, las cosas como son), y que parece ser que ha seguido trabajando estos últimos años tanto en labores compositivas como de producción desde Mallorca, donde reside y que parece que es el centro de operaciones del grupo. Y ya que nombramos a los músicos, citemos también a Tolo Grimalt, guitarrista, y Sergi Vidal Tómas, batería, que completan la formación de FYRE!



Me ha resultado curioso, y hasta “decepcionante”, notar que se está intentando meter al grupo en unas tesituras pop-roqueras y de cantantes femeninas un poco en esa onda que, aunque sean muy interesantes como Shania Twain, Sheryl Crow, Alanis Morrisette, la propia Anastacia o Alanah Myles (que me vienen a la cabeza ahora mismo), creo que el target no está siendo muy acertado, al menos a tenor de lo que escucho en el disco. Es más, los dos videoclips que ya se han presentado (casualmente, o tal vez no, de dos los temas más accesibles del álbum) van también en esa onda,  quitando rock al asunto, por decirlo así, y pienso que no aciertan en este punto. No, aunque las cantantes citadas puedan tener cierta influencia de trasfondo pero esta banda y este disco me transmiten mucho, muchísimo más esa onda “americana” de finales de los 80/principios de los 90 de VIXEN, LITA FORD, PHAMTOM BLUE… es decir, hard rock clásico de escuela de chicas duras (si me permitís “feminizar” a la banda). Es más, también aparece una influencia ZEPPELIN más que palpable (y no sólo obviamente por la versión que cierra el disco), e incluso podríamos citar a un par de formaciones actuales como HALESTORM (en el plano internacional) o los por ahora pausados BLACK ROCK en el nacional, como dos nombres a los que también podríamos meter en un hipotético mismo saco estilístico.


Como digo, es obvio que mande la voz potente, rasgada y dura de Alejandra,  y su espíritu incendiario como bien se destaca, creo que acertadamente, en la hoja de presentación del disco. Pero aquí hay mucho más, una banda realmente interesante de hard rock, de rock clásico e incluso poniendo por momentos sobre la mesa esas raíces de blues y country que puede aportar el bagaje de Alejandra. Muy buen sonido, por cierto, personalidad, de esa que se vende tan cara a día de hoy, y un rollo que trasciende de sobra las supuestas dudas de si estábamos ante la enésima banda popera con el gancho facilón de la cara bonita de una muñequita dándosela de roquera. No, FYRE! destilan mala leche, calidad y elegancia a un tiempo, y cuentan con una base 100% roquera por tradición, sonido y convencimiento, además de poner sobre la mesa unas grandes pelotas/ovarios como única garantía válida de que un disco de hard rock funcione. Y también hay teclados, por cierto, pero de fondo y sin ser predominantes en el sonido, como personalmente creo que deben permanecer en los discos del estilo (que estén pero que “no se noten”).

Vamos ya con las canciones, casi siempre lo más importante de un disco, y hay que decir en este sentido que el álbum comienza con tres temas más netamente roqueros como son “We are here”, “Get the hell out of you” (primer single y uno de los temas más pegadizos y ya más hardroquero de todos modos y la voz más rasgada) y “Stay until  the moonshine” (segundo single, a medio tiempo y con un rollo muy chulo en guitarra y voz, con feeling). Con “No happening” aparece esa fuerza que me encanta de la banda, a modo de canción de amor desgarrado 100%, ¡fantástico! “I love to rock” es tema 100% para el directo, más divertida y accesible y su título lo dice todo. Seguimos con el buen tono de hard rock (y ese rollo VIXEN o PHAMTOM BLUE del disco que me encanta) con “Crazy Little woman”, aunque “Lost in the dark 27” es más pop-roquera, a medio tiempo y con un deje a esas cantantes que nombraba al principio, pero muy buen tema. Su “continuación”, “27”, cuesta de primeras, que es más oscura y densa, sucia incluso, pero a la vez potente y casi macabra, cruda y con un gran final más duro.

“Devil is me” retoma 100% el punto más hardroquero, directo y macarrilla, para dar paso a una suave balada, mística y casi ambiental como es “Eyes of the world”, con piano, violín y voz como protagonistas (¿un rollo “Kashmir” tal vez?). “Watch me close the door” es rabiosa, gamberra, breve y roquera, ¡me gusta!. Tras la breve y sencilla “Stay in bed”, una suave balada acústica casi a modo de puente, viene el cañonazo que es “From row kids”, el tema más duro del disco, casi heavy y que me recuerda muchísimo a LITA FORD, ¡cómo mola! Y para cerrar me encanta la versión nada pretenciosa de “Stairway to heaven” que se marcan, adaptada a su estilo y voz, al modo un poco de lo que hicieron recientemente HEART en un homenaje a LED ZEPPELIN (que esta canción si tratas de imitarla, o clavarla tal como es, la cagas seguro), con esos arreglos de cuerda y teclado que le aportan un toque fantástico a la canción. Osada, sí, pero resuelta con oficio y acierto.

Sencillamente me ha encantado, la banda, el disco y la protagonista. Es más, espero que no se dejen tentar por posibles cantos de sirenas porque será (sería) una gran perdida. Crucemos los dedos y esperemos que tire más la vena roquera y las influencias hard y bluesies que las promesas de contratos de cualquier A&R de turno y/o ejecutivo trajeado prometiendo oros y moros. El rock no es así, y aunque no se venda el rock n´roll (ahora menos que nunca), dejemos que el fuego siga quemando (y ardiendo) virgen, natural y poderoso… por actitud, por aptitud, por convencimiento y por arrestos. 


Texto: David Esquitino (david_esquitino@redhardnheavy.com)

Tracklist del disco: 

1.- We Are Here
2.- Get The Hell Out
3.- Stay Until the Moonshine
4.- No Happiness
5.- I Love To Rock
6.- Crazy Little Woman
7.- Lost In The Dark 27
8.- 27
9.- Devil Is Me
10.- Eyes Of The World
11.- Watch Me Close The Door
12.- Stay In Bed
13.- From Row Kids
14.- Stairway To Heaven


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