Reseña de «IV» el nuevo disco de Nurcry
Ya tenemos aquí el doble y ambicioso nuevo álbum de NURCRY, que siguen avanzando y dando pasos adelante en su carrera de manera fulgurante. Ya podemos leer la review de David Esquitino hablando de «IV»:
NURCRY – “IV”
¿Quién nos iba a decir en lo que se iba a compartir el proyecto personal de Ángel Gutiérrez en aquellos primeros contactos con el grupo? Pues ya son 4 discos (5 en realidad, que este es doble), con una visión musical y una calidad fuera de toda duda que nos hace sonreír pensando en que sigue habiendo presente y futuro para el heavy rock nacional… aunque sea de la mano de músicos no tan jóvenes en este caso y con una banda que ha pasado de ser emergente a realidad en poco tiempo.
El sonido, de la mano de uno de los guitarristas (y reputado productor), Manu Acilu, es totalmente equilibrado y en su punto justo de empaque, coherencia y brillo. El diseño gráfico, jugando con ese concepto del bien y mal, Cielo e Infierno y demás, es un lujazo, con ese caballo alado (mascota del grupo) cabalgando desbocado y sin hacer prisioneros pero sabiendo mostrarse también justo, cabal y serenado cuando tiene que hacerlo. Y la interpretación de los músicos es perfecta, destacando el tridente perfecto que forman por un lado el equipo de guitarristas (Juanjo, Manu y el propio Ángel), junto a una base rítmica tremenda de la mano de Jason y Sergio, y todo ello encauzado y guiado por la voz de Kike Fuentes (al que ya conocíamos de antes no solo de “Renacer”, el disco previo de Nurcry sino también de los melódicos Dramah), que sigue subiendo enteros como uno de nuestros mejores vocalistas de la actualidad.
Las canciones, mezclando español e inglés, son fantásticas. Desde los singles tan heavies como pegadizos que fueron primero «La enfermedad» o «Enseñame a sentir» y «Nuclear Goodbye» (más heavy y en inglés) después; hasta los temas más hardrockeros como «El Muro», «Corazón y cuerpo» o «Race to the core». Incluimos el precioso medio tiempo «Haley is the answer» para cerrar, sin olviddarnos del punto más power de «El futuro» o «El guardián del equilibrio», o el deje netamente heavy de «Perros del infierno» o «228», muy reivindicativa, como me gusta.
De hecho, la mezcla musical en el disco es perfecta entre temas de heavy clásico con los que aportan un deje más de power metal, con el que de alguna manera comenzó la andadura de la banda, y un punto cada vez más hardrockero (pero sin perder garra ni poderío los temas más “melódicos”). En este disco por fin han encontrado el equilibrio justo al respecto y ese estilo propio y personal que ya esbozaban en discos anteriores pero que no terminaban de concretar al 100%, como sí lo hacen ahora. Y creo que también han afinado más que nunca en las letras, elevando el nivel y alcanzando ese punto justo que nos encanta a los heavies de denuncia, crítica social, autoafirmación personal y ver que las cosas que tenemos enfrente no nos gustan y tenemos que decírselo, a nuestra manera, a los de enfrente… o al que nos quiera escuchar.
Además, y como decía antes, en este disco abren no por primera vez pero sí de manera más sólida (y convencida) la opción de cantar en inglés en algunos temas, que es una puerta a la que tienen que tocar, porque la banda tiene ese nivel sin duda. ¿Y si funciona?, ¿quién sabe?… El que no arriesga, o prueba al menos, no gana. Y ya han comenzado la gira de presentación del disco, con una primera tanda de conciertos y unas siguientes que tienen por delante en próximas semanas que les tienen que aupar más arriba. Tanto tocando con otros artistas reconocidos como Jelusick, Iron Savior o Tarántula, en Portugal, como ellos solos (y/o acompañados de compañeros en la misma onda), están en ese punto de inflexión de ir hacia arriba o quedarse en ese cómodo puesto de arranque que ya tiene que quedar atrás.
Ellos merecen dar un paso más arriba, y de la mano de “IV” están en el camino de conseguirlo. Ahora es cosa tuya, y nuestra, empujarles a ello, y que todo el mundo se entere no sólo de que Nurcry existen sino que son una apuesta musical más que sólida, de calidad y de futuro. Mi pulgar arriba y mi hacha lo tienen de su lado sin duda.
Texto: David Esquitino (david.esquitino@redhardnheavy.com)