STEVE VAI – Noches del Botánico – Magia en Madrid

Noche madrileña muy calurosa para recibir al genio de las cuerdas Steve Vai en su primera gira después de la pandemia… que además tuvo que ser retrasada por un problema serio de Steve Vai en el hombro el cuál le hizo pensar incluso en no poder tocar más la guitarra. Por suerte todos los problemas han quedado atrás y vuelve más fuerte que nunca presentado su último disco “Inviolate” y, como él mismo comentaría, éste sería el penúltimo show de la gira después de varios conciertos por tierras ibéricas… como nos cuenta Carlos Esquitino con su maestria habitual. 

STEVE VAI – Noches del Botánico – Lunes 18 de julio de 2022 (Madrid)

El sitio elegido era el precioso Real Jardín Botánico Alfonso XIII dentro del marco “Noches del Botánico”, festival en la Complutense que lleva ya unos cuantos años en la capital con dos meses en verano llenos de artistas de lo más variopinto. De hecho la última gira de Steve Vai por España en 2016, celebrando el 25 aniversario de “Passion and Warfare”, también se celebró dentro de éste festival.

El lugar es muy bonito rodeado de arboles, flora y hasta un riachuelo, y tiene una capacidad de 2500 espectadores sentados con una grada cercana que hace que se pueda ver el escenario perfectamente desde cualquier punto. Además, está muy bien acondicionado todo, con muchos baños limpios y una zona detrás de la grada de restauración con puestos de comida y bebida, además de otros puestos de ropa o joyas pegados al bonito riachuelo. La pega son los precios altos de la comida y bebida, aunque por fortuna la entrada de Steve Vai era asequible (para los tiempos que corren).

El Twanguero – Foto Victor Moreno

El telonero elegido era “El Twanguero”, apodo de Diego García, gran guitarrista valenciano pero con mucho mundo que ha dirigido su carrera entre España, Argentina o Estados Unidos tocando con gente como Andrés Calamaro, Raphael, Jaime Urrutia… Su estilo oscila entre la guitarra española, folk americano, flamenco o tango entre otros, y en ésta ocasión se presentaba sólo con una guitarra española para hacer un concierto entero instrumental que dejó completamente encantados al público que empezaba a llenar el recinto poco a poco.

Su repertorio incluyó versiones como la de el clásico “Mr. Sandman”, que como él mismo comentó la hizo en un estilo a lo Chet Atkins, y temas propios como una encantadora “El Camino”, de la cual también comentó una historia para un festival Indio que le contrataron donde le pidieron música de meditación. Así entre canciones e historias que contaba a un público encantado de escucharle, nos dejó con ganas de más. La única pega quizás fue el formato, que pegaría más para un evento pequeño y quizás aquí se hubiera agradecido más una banda entera.

STEVE VAI:

Pasadas las 22:00 de la noche y con un calor que poco a poco fue disminuyendo, se empezaba a oír la guitarra de Steve Vai… quien desde detrás del escenario hablaba con el público con su instrumento mientras la gente le respondía a cada frase. Así daba comienzo “Avalancha”, tema de su último disco “Inviolate”, con un plantel de músicos simple pero muy efectivo. El ya conocido Jeremy Colson a las baquetas sonaba realmente compacto junto con Philip Bynoe, una bestia al bajo que también lleva ya bastante tiempo acompañando a Vai. La banda se completaba con Dave Weiner a la guitarra y teclados, quien ya acompañó a Vai hace como más de 10 años y ahora vuelve irreconocible con pelo largo y sombrero. Al centro del escenario con todo su equipo montado a su medida sobre unas alfombras, aparece un Steve Vai que sabe conectar con el público desde el minuto 1.

Steve Vai – Foto Victor Moreno

Continuarían con “Giant Balls of Gold” de su disco “Alive in Ultra World”, que fue grabado durante las pruebas de ensayos de la gira de la época con temas compuestos sobre la marcha. Sorprendió un poco la elección del tema, para volver a su último disco con “Little Pretty”. De hecho tocó bastantes temas su último disco, que aunque no es santo de mi devoción se agradece que un artista base su show en sus ultimas obras y no viva sólo del pasado. El sonido fue un poco peor al principio del show con el bajo sonando poco, cosa que fue mejorando poco a poco a pesar de ser un poco alto en conjunto pero muy equilibrado.

Después de unos cuantos temas, Steve Vai se acercaba al micro para saludar y decir lo mucho que le gusta el sitio y comentar los problemas que han tenido durante la gira así como con el bus en el último tramo, para después presentar a la banda que daba paso al esperadísimo “Tender Surrender”, tocada con mucha maestría y feeling. Está claro que la lesión de hombro ya ha quedado totalmente curada y Steve Vai está a un nivel técnico increíble a sus 62 años. Con “Lights are On” del disco “Modern Primitive” la banda se pudo lucir totalmente, sobre todo su bajista que hizo un gran solo funky demostrando porqué lleva tanto tiempo con Vai. A pesar de todo esto la única pega fue lo mucho que estiraron algunos temas para el lucimiento personal de los músicos o alargando partes de los temas sin más.

Volvía al último disco con “Candlepower” en formato trío, un exquisito corte con guitarra limpia a lo “Sisters” donde Steve Vai se lució totalmente con un sonido muy definido y orgánico, además de compenetrarse muy bien con Jeremy Colson en las partes más melódicas. Está claro que Vai deja todo el lucimiento posible a sus músicos, y así después llegaría el solo de Dave Weiner en solitario con una interpretación muy soul y con contenido evitando ser el típico guitarrista “correcalles”. Ya con toda la banda sobre el escenario volverían a subir el pistón con la gran “Bulding the Church”, la cual ya se ha convertido en todo un clásico, con un Vai haciendo el vertiginoso tapping de la intro a un nivel elevadísimo, y se nota cómo los temas antiguos calan más que los nuevos. Otro pero del concierto fue la pantalla, la cual mostraba imágenes genéricas para cada tema mostrando en “Bulding the Church” una iglesia un poco “cutre”.

Steve Vai – Foto Victor Moreno

Otra vez bajarían la intensidad con “Greenish Blues” con una guitarra “hollowbody”, algo a lo que Steve Vai no nos tiene acostumbrados, hablando con la guitarra en vez de hacer tantas filigranas. El set list del concierto quizás no fue demasiado bien elegido, con demasiadas subidas y bajadas de intensidad y con un tema tras otro sin dar la impresión de consistencia. Así, después de una intro en video de la película “Crossroads”, donde el propio Steve Vai hace de “guitarrista del diablo”, volverían a dar caña en formato trío con “Bad Horsie”, tema con un grandísimo groove de batería y bajo donde Vai saca su vena más heavy. Por cierto, casi en cada canción Steve Vai sacaría una guitarra diferente y en esta ocasión le tocaría el turno a la guitarra con luces leds en el mástil, la cual también sacó en el primer tema y en “Bulding the Church”.

¿Y qué vendrá después de un tema cañero? Efectivamente, otro más suave. Una intro muy larga nos daría a entender que continuarían con “Whispering a Prayer”, mientras que en las pantallas se proyectaban unas extrañas imágenes de espermatozoides fecundando un óvulo, el cuál se va convirtiendo en un bebé dentro de la tripa de su madre hasta que sale del cuerpo de la mujer la cara de Steve Vai de niño (sí, tan bizarro como suena). Ya con la banda el tema cobra forma con mucho feeling quedando otra vez solo Vai al final para deleitarnos con unos bonitos armónicos de guitarra. Después nos sorprenderían con “Dyin’ Day” de “Fire Garden” con Dave Weiner acompañando con la guitarra acústica.

El escenario se quedaría vacío a continuación para dar lugar al solo del gran Jeremy Colson, empezando de un forma muy tribal sacando múltiples sonidos de una batería bastante simple para luego demostrar toda su fuerza sobre unos sonidos de coches de policía. Muy entretenido el solo y muy disfrutado por el público. El ultimo tramo del show constaría de “Zeus in Chains” de su último disco, en el cual nos sorprendería con la mítica guitarra de pequeños cristales de espejo de la época de WHITESNAKE, la mítica “Liberty” coreada por el público y una sorpresiva “For the Love of God” con su técnico de monitores (el español de la banda “Last Days of Eden”, Dani G.) haciendo una introducción operística con letra sobre la melodía de la canción que quedó curiosa pero, a pesar de las grandes dotes de Dani G., tampoco aportaba demasiado. Eso sí, el tema fue interpretado con una destreza increíble con Steve Vai alargando el final improvisando con delays.

Steve Vai

Para los bises dejarían la sorpresiva “Taurus Bulba”, con aires indios, que es una parte del extenso tema instrumental “Fire Garden Suite”, del disco del mismo nombre, con una gran interpretación de toda la banda donde hicieron partes un poco diferentes a la canción original. El concierto acabaría con un extensísimo aplauso por parte de un público totalmente entregado con un Steve Vai devolviendo el cariño hacia cada parte del público.

Como dijimos al principio, el concierto fue un gran éxito con un (suponemos) sold out de 2500 personas, algo que eleva la afluencia de sus antiguas fechas en la capital, que solían ser en La Riviera.

Texto: Carlos Esquitino

Fotos: Oficiales Noches del Botánico (autor: Víctor Moreno)

Setlist del concierto de Steve Vai en Madrid:

  • Avalancha
  • Giants Balls of Gold
  • Little Pretty
  • Tender Surrender
  • Lights are On
  • Candlepower
  • Dave Weiner Guitar Solo
  • Building the Church
  • Greenish Blues
  • Bad Horsie
  • Whispering a Prayer
  • Dyin´ Day
  • Jeremy Colson Drum Solo
  • Zeus in Chains
  • Liberty
  • For the Love of God

Bises:

  • Taurus Bulba

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