Crónica de MEDINA AZAHARA y B4U en León
Esta es la crónica de una despedida, del cierre de una extensa etapa llena de vivencias y recuerdos. O eso pensábamos… Fuimos al que se supone que era el último concierto de MEDINA AZAHARA en León, acompañados por B4U, y salimos con una esperanza. Contamos y mostramos:
MEDINA AZAHARA y B4U – Palacio de Congresos y Exposiciones (León) – Viernes 12 de diciembre de 2025
Ya es sabido que la legendaria banda de rock andaluz está completamente volcada en su gira de despedida de los escenarios, tras mucho más de 4 décadas de trayectoria, casi una treintena de discos entre grabaciones en estudio, en directo y recopilaciones, y miles de conciertos, en recintos siempre llenos de hordas de fans que se caracterizan por ser los más leales, los más apasionados y los más agradecidos que cualquier grupo pueda soñar.Es normal que los veteranos músicos cordobeses, encabezados por su líder fundador, el ya septuagenario pero incombustible cantante Manuel Martínez, piensen ya en dar un broche de oro a su brillante carrera. Una retirada a tiempo es siempre la mejor victoria. Y ahora que tanto él como el también veterano guitarrista Paco Ventura y el siempre proclamado «mejor teclista nacional», Manuel Ibáñez, siguen estando en forma (pero siendo conscientes de que ni el tiempo ni la edad perdonan) es un buen momento para despedirse de sus fans como merecen: Dándoles lo que más agradecen, los mayores tesoros de su inigualable música, en fabulosos conciertos de entrega total, y recorriendo prácticamente, semana tras semana, toda la geografía nacional, que no quede ni un solo fan sin la oportunidad de disfrutar de su directo, y de decir «¡gracias y hasta siempre!», por última vez.
Recordemos que esta cita en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital leonesa Estuvo a punto de peligrar, por problemas de salud de Martínez, afortunadamente ya superados. Así que el pasado viernes 12 de diciembre fuimos para allá otro numeroso grupo de fans incondicionales.
B4U:
El concierto estaba organizado por la promotora leonesa Artisti-k Producciones. Por eso, no es de extrañar que el evento lo abriera la banda en que militan estos incansables promotores leoneses, B4U. Lo hicieron con muchas ganas y entusiasmo, aunque tuvieron algunos problemas. Y no solo de sonido, ya que el micrófono de Ángel enmudeció a ratos, al igual que algunos instrumentos, que en cierto momento dejaron de escucharse por problemas técnicos .El propio Ángel intentaba disimular el catarro que sufría, tosiendo levemente en las partes instrumentales. Aparte de eso, consiguieron calentar a un público algo frío al principio (no solo porque fuera una lluviosa noche en el frío clima leonés), con temas de sus discos «Beyond Love & Compassion» (2010) y «The Things I Never Told You» (2019), además de una buena versión de «Hearts Turn To Stone» de FOREIGNER. También cayeron algunas canciones que se podrán escuchar en su próximo disco, «Walking The Fire», que se publicará el año que viene: la ya conocida (para quienes les hemos visto varias veces este año) «The Distance Between Us», o «Phoenix» y «Shadow Of Me», ésta con un bonito duelo de guitarras en el arranque.
Durante unos tres cuartos de hora nos ofrecieron de nuevo su hard rock melódico, elegante y de calidad, superando las dificultades y animando a un público más afín al rock andaluz que sonaría después, pero receptivo y agradecido a la actuación del combo leonés.
Galería completa de fotos de B4U en León en este enlace.
MEDINA AZAHARA:
Llegó el momento esperado por un púbico impaciente que perdonó el ligero retraso en el arranque de la actuación. Con una impactante intro en el pantallón gigante del fondo del escenario, en el que muchas imágenes de archivo y una sonora voz nos recordaban, en un lenguaje muy poético, qué fue y qué es MEDINA AZAHARA, los vellos empiezan a erizarse y los ojos empiezan a notar que «se me ha metido algo».

Peroéste no es un concierto más, porque MEDINA AZAHARA, al menos para mucha gente, no es un grupo más. Es la banda sonora de más de cuatro décadas de vida (45 años, de hecho), de vivencias y experiencias, de recuerdos de todo tipo, buenos y malos, en los que las canciones más populares de este grupo ya histórico han sido y son la banda sonora que nos lleva a recordar y revivir todo, tanto si éste era tu primer concierto como si les has visto casi cada año. Pocos grupos hay con tanta difusión como los cordobeses. Y, además, este efecto pasa de generación en generación, de padres que han convertido en nuevos fans a sus hijos, unos cuantos presentes esta noche en el recinto de León. Por eso, saber que esta noche esto se acaba, que éste es el último… sí, se me metió algo en el ojo…
Técnicamente hablando, pues más o menos lo de siempre… que era justo lo que habíamos ido a buscar. Tras la emotiva intro, y en medio de unos bonitos fuegos frontales, salta la banda al escenario con ganas y energía, con una sonora ovación cuando Martínez termina de llenar de talento el escenario, unos segundos después de que salieran sus compañeros. Comienza el repaso de su trayectoria, y uno tras otro no hay un tema que el público no cante y coree, ya sea por motivación propia o animados por el propio Martínez, arrimando el micrófono a la gente o gesticulando.
Habrá quien diga que sí, que Manuel nos puso a cantar y así no cantaba él… Siendo objetivos, sí, nos dejaba algunos estribillos y leía algunas letras. Pero ¿quién no pagaría ahora mismo por llegar a los 74 años siendo capaz de pasar más de una hora y media con el entusiasmo y alegría que él mostró en las tablas, sin apenas pausa entre canciones, y sobre todo, con la voz que aún mantiene, de la que puede seguir presumiendo? Martínez cantó, bailoteó (solo y con unas cuantas improvisadas danzarinas del vientre a las que hizo subir en «Danza Al Viento»), y le vimos disfrutar minuto a minuto de su actuación… como siempre.
Además de eso, toda la banda nos emocionó en varios momentos, siempre apoyados por las imágenes de la pantalla. Fue muy bonito ver imágenes antiguas (o no tanto) de la banda, con todos los músicos que han pasado por ella, al ritmo de «Paseando Por La Mezquita», y así recordar a Miguel Galán, José Miguel Fernández, Pablo Rabadán, Charly Rivera, Manuel Reyes, Manuel Escudero o su añorado manager Javier Gálvez, solo por citar a algunos.Otro momento especial fue cuando sonó su himno a su ciudad, que ha conseguido año tras año que todos nos sintamos un poco andaluces en el fondo de nuestro corazón, la emotiva «Córdoba», con atrayentes imágenes de la ciudad en la pantalla. Pero, sin duda, el momento álgido, en el que eso que antes se nos metió en el ojo acabó estallando, fue cuando Manuel recordó a su hijo Manuel Mart (ESTIRPE), prematuramente fallecido hace cuatro años, por la enfermedad más cruel. Si nuestros móviles encendidos (a petición de Martínez) y las imágenes del joven cantante en la pantalla eran poco, escuchar su propia voz, cantando la preciosa «Solo Y Sin Ti» a dúo (virtual) con su emocionado padre, fue la gota que colmó el vaso. ¡Muy emocionante!
Parecía difícil seguir, arriba y abajo, después de tanta intensidad. Pero ocurrió. «El Lago», enlazada con «Tu Frialdad», ambas de TRIANA (el otro mayor grupo de rock andaluz) fue una buena forma de reanudar la fiesta. Además, sonaron clásicos inevitables como «Algo Nuevo», «Palabras de Libertad», «El Vaivén Del Aire», «Junto A Lucía», «Solo Un Camino», «Al-Hakim… Otro Lugar», «Velocidad», «Al Padre Santo De Roma» (recordando al gran Camarón de la Isla), y la archicoreada «Necesito Respirar», la que nos deja siempre sin respiración.
En medio de todo eso, no faltaron varios agradecimientos a la ciudad de León y a sus ciudadanos, que esta noche tampoco fallamos a la cita. Paco Ventura se mostró en todo momento muy animado y sonriente, intercambiando con el público numerosos guiños y saludos. Y por supuesto, presumiendo de sus preciosas guitarras, la Gibson Les Paul Standard, la Flying V Michael Shenker y una Wylde Odin Grail (recordando a la de Zakk Wylde), de las que el virtuoso cordobés sacó extensos solos afilados y sentidos, con sus manos y hasta con sus dientes (y fue curioso ver sus discretos sorbitos de vino en copa fina, aprovechando los cambios de instrumento). Tan emocionado estaba que se atrevió a decir que, después de conocer la noche anterior el Barrio Húmedo de la capital leonesa, ¿quién sabe? tal vez vuelvan a pasar por aquí… Paco Ventura, ojalá sea así, y esta noche no sea la última.El tercer miembro que en este momento representa a MEDINA AZAHARA, el siempre premiado como «mejor teclista» Manuel Ibáñez, también demostró por qué se lleva tantos premios. Y aunque estuvo casi todo el tiempo pertrechado al fondo entre sus dos teclados fijos, nos deleitó con sus solos excelsos, sus coros potentes, e incluso un par de duelos con la guitarra de Ventura, siempre muy expresivo y bien integrado. Y también nos gustó verle más de cerca con su sintetizador inalámbrico.
Los «desconocidos» Carlos Deko al bajo y el jovencísimo Fernando Prats en la batería también cumplieron a la perfección, aportando una potente base rítmica, discreta pero muy eficazmente. Habíamos llegado al final de la primera parte, y en los bises sonaron «A Toda Esa Gente», y la inevitable «Todo Tiene Su Fin» que sonaba ya a triste despedida, mientras Manuel Martínez nos presentaba, como suele hacer, a toda su banda, incluyendo a todo el equipo técnico y a su manager, nuestra amiga Mónica. En medio de esa sensación de despedida era inevitable el correspondiente estremecimiento (otra vez me pica el ojo…), solo aliviado por la gracieta de escuchar algunas notas del «Final Countdown» de EUROPE y por la luminosidad de los fuegos frontales que volvían a poner la nota aún más brillante a la actuación.
Y así acabó una noche especial, tras dos grandes conciertos. A B4U les volveremos a ver, eso seguro, y espero que no solo en la zona norte, porque ya se van mereciendo ser bien recibidos y conocidos en otros lares. A MEDINA AZAHARA… Paco Ventura nos dejó con la duda y con la esperanza. Ojalá pueda ser. Si no, seguirán siendo, en nuestros reproductores de música habituales, la banda sonora que nos siga llevando a tanta vida, a tantas vivencias y a tantos recuerdos, buenos y regulares.
Por todo eso, muchas gracias a las dos bandas, a Artisti-k Producciones por las facilidades, y al personal del Palacio de Congresos y Exposiciones (con mención especial a algún miembro de seguridad que nos facilitó la entrada privilegiada) por la cálida acogida.
Fotos y texto: Mar Fuertes