¡Larga vida a Kreator! – Gran noche de caña en Madrid
Gran noche de heavy metal y música cañera la que vivimos en Madrid el pasado domingo. Con KREATOR de cabeza de cartel en su parada española de su reciente gira presentando ‘Krushers of the World’. Y EXODUS, NAILS y sobre todo CARCASS como escuderos de lujo. Nos lo cuenta Esquitino.
KREATOR + CARCASS + EXODUS + NAILS – Domingo 22 de marzo 2026 (Palacio Vistalegre, Madrid)
¡Qué gusto volver a ver conciertos a la vieja usanza!, tanto encima como debajo del escenario… No hay crítica en el argumento, pero sí cierta nostalgia. Y me encantó que directa e indirectamente fueran los propios KREATOR los que con un espectáculo tremendo y totalmente old school reivindicaran cuando el heavy metal y la música extrema eran “otra cosa”. Reivindicación que era absoluta cuando mirabas alrededor y veías veteranos de la escena, en este caso seguidores, disfrutando de estos puntales de la escena cañera mundial, en los 80 (algo) pero sobre sobre todo en los 90, peregrinaje en los años difíciles incluido, y sobre todo en los 2000 y en la actualidad.
Hemos visto a estas bandas en puestos infames en los festivales durante años, o en salas de todo tipo, tamaño y pelaje. Y aunque es cierto que KREATOR ya están en un escalafón superior (merecido) hace mucho, en esta gira están dando un puñetazo en la mesa y recogiendo el fruto de tantos años de trabajo duro y pelea en el barro. Con la mayor producción (de verdad) de su historia, pero a la vez siendo más heavies que nunca, en sonido, en estilo y en trucos de escenario, si nos permitimos decirlo así. Nada de pantallas, ni de truquitos modernos o proyecciones con IA ni chorradas. No, dos monstruos gigantes a los lados, un telón tremendo de fondo, la cabeza de la mascota de Kreator presidiendo, la batería de Ventor en lo alto y sobre un atrezzo de cuernos demoníacos, redentores y almas en pena colgando de lo alto del escenario y fuego, mucho fuego, llamas ¡y hasta confetti!
Y por supuesto la banda en un estado increíble, con un Mille Petrozza enfervorecido, animando como siempre a hacer moshpits y circle pits constantes, y con ese amor hacia España remarcando todas las veces que han venido en estos últimos 35 años y lo bien que les hemos tratado siempre. Pero no nos adelantemos, que hubo mucho antes de Kreator…
Empezamos por unos NAILS que es cierto que pagaron el pato de arrancar tan pronto, en un concierto de muchas bandas y sobre todo tocando antes de 3 superveteranos de la escena. Aun así tuvieron buena recepción, aunque es cierto que la gente entró masivamente para ver a Exodus. Un servidor fue uno de ellos, lo reconozco, pero no tanto por entrar más tarde, sino por lo habitual en este tipo de eventos de encontrarnos con un montón de amigos, compañeros, habituales de los conciertos y demás que siempre “retrasan” la entrada en estos casos.
Bendito retraso y benditos reencuentros, pero la parte final del show de NAILS, que fue lo que pudimos disfrutar, nos dejó sensaciones positivas y sobre todo esa sensación de que hay que volver a verles en mejores condiciones y en otra gira en la que sean menos invitados sin más. Lo curioso es que, pese a todo, fueron de las bandas con mejor sonido de la noche, tiene bemoles…
Les seguiremos la pista porque a todos nos dejaron buenas sensaciones, como se comentaba en los mentideros de manera general en cuanto terminaron su corto show.
EXODUS
Con un telón gigante de fondo, impresionante, y con la portada de su reciente “Goliath” de fondo (pronunciado “Golaiath”, como remarcó Rob Dukes con su marcado acento yanki), salieron EXODUS a comerse el escenario con uno de los singles más rotundos de su nuevo disco como es “3111”. ¿El problema? Que no se oía NADA, en una bola de ruido de esas que algunas veces sufrimos en recintos como Vistalegre o La Cubierta de Leganés en su momento. Lo podría maquillar o decirlo con más mano izquierda, pero la realidad es que la actuación de los norteamericanos quedó MUY MUY deslucida por este “pequeño” detalle.
Algo, muy poco, mejoró la cosa con “Bonded by blood”, su gran clásico directamente a continuación. Pero es que la bola de ruido era tal que, pese a la actitud entusiasta de la banda, el buen material del cajón sonoro del grupo y las ganas de verlos, la actuación quedó relegada a esa formación menor que está tocando de fondo mientras hablas con los amigos y te pones al día de las novedades musicales de turno. Había ganas de reivindicarles como banda principal y pionera del estilo, pero así es imposible.
Setlist muy corto y un sonido horrible en todo momento, afearon la actuación de unos EXODUS a los que teníamos muchas ganas de ver, y ellos con una actitud de 10, entusiastas y con muchas ganas, pero fue imposible disfrutarles. Algún tema de la época de Rob Duke como “Deathamphetamine”. más hardcoreta, o clásicos thrasers de la historia del grupo como “A lesson in violence” o “The Toxic Waltz” pero nos dejaron indudablemente muy fríos.
Había ganas de reivindicar el legado e importancia de los de Gary Holt (guitarra, guiño a Slayer incluido en algún momento del show) y Tom Hunting (batería y fundador del grupo) pero… no pudo ser.
CARCASS:
Mucho mejor el sonido con CARCASS y a su vez ellos demostrando porqué son punta de lanza del movimiento (death metal técnico en este caso) y una de las bandas de culto del metal extremo. Sin llegar nunca a primera línea, ni estar activos todo el tiempo, siempre se han mantenido en una cómoda segunda fila pero siendo referencia para todas las bandas contemporáneas y posteriores. Se me sigue haciendo raro ver a Jeff Walker con el pelo corto y esa imagen de profesor (que en realidad es lo que es, jeje, además de estrella del metal extremo), pero la banda es espectacular.
Con un gran telón de fondo algo menos llamativo y más sobrio que el de EXODUS (y el que llevarían KREATOR después), con guiños a varias de las portadas míticas del grupo (sobre todo ‘Heartwork’ o ‘Surgical Steel’), y luego unas pantallas muy chulas con proyecciones también relativas a sus discos o iconografía de siempre en los propios amplificadores, dándole un toque sobrio pero muy efectivo al show. Precisos, como siempre han sido ellos, rockeros (a su manera) y tan particulares y perfectos en directo como escuchamos en los discos.
Entusiastas y comunicativos, también a su manera (que esto es death metal jeje), y sobre todo demostrando por qué son leyenda. Es cierto que son el tipo de bandas que en sala se saborean mejor, como les vimos varias veces en los 90 antes de separarse, pero lo cierto es que son maestros en lo suyo y tienen un directazo. Yo mismo hacía muchos años que no les veía y la verdad que es impresionante disfrutar la dupla de guitarras del grupo (lo de Bill Steer es de matrícula de honor) y el rollazo de la base rítmica, cruda, técnica y efectiva, del “nuevo” Wilding (batería) y el jefe Walker.
Aunando temas más actuales (desde su vuelta allá por 2013) con temas conocidos sobre todo de su época de los 90, disfrutamos de “Buried Dreams”, “Carnal forge”, “Exhume to consume” o la propia “Heartwork” que daba título a su clásico del 94.
Lo dicho, acero quirúrgico deathmetalero de la mejor calidad, del que no se oxida ni pierde efectividad con el tiempo.
KREATOR
Lo de los germanos es otro nivel, habiendo superado hace mucho el escalafón entre las bandas importantes pero underground, a los grupos históricos de la música dura, de la que KREATOR son ya referencia absoluta hace mucho. Nunca decepcionan, y eso que en España les hemos visto muchísimas veces desde aquellas primeras veces en el 89 y 90, justo antes de editar ‘Coma of souls’.
Nos habían prometido el mejor espectáculo de su carrera y su mayor producción escénica hasta la fecha, y tal cual fue… pero a la vieja usanza. Nada de proyecciones, pantallas gigantes, IA ni tonterías: Esculturas demoníacas a los lados, un telón infernal de fondo o la batería elevada y sobre unos cuernos casi vikingos. También fantasmas ahorcados colgados del techo, la gran cabeza de la mascota de Kreator presidiendo el centro del escenario pero en lo alto (y echando humo y con luces en los ojos, como decimos todo muy old school pero tremendamente efectivo)… y luego por supuesto mucho fuego, el escenario entero en llamas de vez en cuando, actores con máscaras del demonio marca de la casa para dar ambientación al comienzo de alguno de los temas, y algún otro juego visual old school de los que veíamos en los vídeos de nuestros ídolos antaño.
Pero nada de eso vale si la banda no está al nivel, ni sus canciones. Y Kreator hace mucho que son primera línea también en esto, con un Mille Petrozza siendo siempre él, acompañado de su eterno compañero Ventor a la batería desde el principio, y luego la presencia del pequeñito pero efectivo “guitarra rubio de siempre” (que Sami lleva en Kreator literalmente 25 años), y por el contrario, el enorme y entusiasta bajista Frédéric Leclercq (ex Dragonforce), que también lleva ya un tiempo con el grupo. Formación estable, veterana, de vieja escuela, escenario impresionante, show de dos horas cargado de temazos, público entusiasta y también de vieja escuela, por fin buen sonido (siempre dentro de las posibilidades de Vistalegre, jeje)… ¿qué podía fallar? Pues eso, nada.
Algún viejo thraser se “quejaba” (con la boca pequeña, y eran los menos), de que les hubiera gustado escuchar más temas de la primera época de la banda, pero esto siempre ocurre. Cierto que pudimos echar de menos algún clásico puntual, como “Extreme agression” o “Tormentor” (que recordemos que era como comenzaron llamándose en la primera encarnación de la banda en Essen a principios de los 80). Pero era lógico que el repertorio se centrara en esa última y glorioso “nueva” etapa del grupo, desde “Violent revolution” y “Enemy of God” en 2001 y 2004 respectivamente hasta ahora. Discazos uno tras otro desde entonces, y un montón de clásicos ya desde entonces, con ese deje además más de heavy clásico pero cañero que tanto me gusta.
Excelentes melodías y estribillos más o menos pegadizos pero con una caña base tremenda y el estilo Kreator por bandera. De hecho no faltaron los temas título que decíamos, u otros clásicos de esta última época (de 25 años, ojo) como “Hate über alle”, “Satan is real” u “Hordes of chaos”, además de los nuevos himnos como “Loyal to the grave” (con Mille ataviado de demonio del Averno y solo cantando, y el bajista tocando la guitarra en esta), la tremenda “Satanic anarchy” o la propia “Krushers of the world”, super heavy. Pero también cayeron clásicos primigenios, como esa tremenda “People of the lie”, la imprescindible “Betrayer”, o la primigenia “Endless pain”, no tan habitual, de sus primerísimos tiempos.
Me queda comentar que tras la intro con el “Run to the hills” de Maiden, arrancaron a tope con el “Seven serpents” que abre el nuevo disco, y que el final (algo alargado) fue también tremendo, último moshpit mediante, con “Pleasure to kill”. Por cierto, me sorprendió que llevaran teclista (en la sombra y “disfrazado” de técnico de sonido) para temas puntuales y partes melódicas de base. Y el hecho de que tantos años después Ventor siga siendo la base rítmica del grupo a un nivel altísimo. Además, Mille Petrozza muy agradecido con la gente y demostrando que sigue siendo uno de los músicos que han marcado a fuego la historia en este caso del speed y el thrash metal. Desde los bisoños comienzos en el 82, hasta la madurez y gloriosa plenitud del grupo en 2026. Y sin perder un ápice de actitud, de autenticidad ni de compromiso social ni valores heavies.
Dejo para el final el hecho de que era domingo, no era barato y encima coincidiendo con derbi futbolero. Y esto hizo que no hubo el llenazo que esta gira merecía, incluso siendo fecha única en Madrid. Aun así, buena entrada, ambientazo y conciertazo sobre todo por parte de CARCASS y los jefes KREATOR demostrando que efectivamente han reconquistado el trono como vaticinaban ya en 2001. Y las nuevas generaciones a aprender de los maestros, que aún hay muchas sopitas que comer para llegar al nivel de las leyendas.
Texto y fotos: David Esquitino