Crónica de JOANNE SHAW TAYLOR en Madrid

JOANNE SHAW TAYLOR, Madrid, sábado 19 de septiembre de 2015 (Teatro Joanne2 copiaBarceló)…

Una de las sensaciones del blues internacional más rotundas, Joanne Shaw Taylor y su banda, nos recibieron en Madrid como mejor lo saben hacer: tocando. 

Un buen músico ¿nace o se hace?… Según los expertos, el éxito no depende exclusivamente de la determinación sino que recientes estudios revelan que existe un componente genético. Practicar horas y horas es indispensable para cualquier buen músico, pero no es suficiente para ser un virtuoso. La música se puede desarrollar hasta un nivel muy alto con un entorno adecuado, experiencia musical en la infancia, muchas horas de práctica y gran apoyo familiar. Sin embargo, no se puede considerar “genio” a un buen instrumentista. Todos conocemos músicos con una técnica impecable que nos resultan aburridos, y es que la aportación expresiva de los buenos músicos añade valor a las notas. Éste es el inevitable debate en el que entramos el pasado sábado 19 de septiembre tras el concierto de JOANNE SHAW TAYLOR. Inevitable porque, con solo 29 añitos, la británica no solo toca como los ángeles sino que es capaz de mostrar una pasión digna del mismísimo diablo.

La joven guitarrista, que se ha convertido en una de las figuras del blues internacional con solo cuatro álbumes publicados, nos visitaba para presentar su último trabajo, “The Dirty Truth”. Y en su primera visita a España nos sorprendía con esa magia sólo al alcance de los genios. Con 8 años empezó a tocar la guitarra clásica y, cuando con sólo 13 descubrió el Blues, a través de STEVIE RAY VAUGHAN y ALBERT COLLINS, cogió la guitarra eléctrica y ya no la ha soltado. Desde que lanzara en 2008 su primer disco, “White Sugar”, su carrera se ha ido consolidando y ha conseguido enamorar a crítica y público gracias a un blues-rock con tintes de motown, soul y funk.

Kiko2En esta ocasión abría el evento el trío madrileño de Blues, KIKO GARCÍA BAND. Con dos discos en el mercado, KIKO es otro guitarrista precoz. A los 17 años se fue a Canadá y Estados Unidos a buscarse la vida, donde empezó tocando por las calles y llegó a compartir escenario con ERIC CLAPTON o BUDDY GUY. Con este cartel la cosa prometía, así que no tardamos en entrar para tener buen sitio e intentar sacar buenas fotos. Lamentablemente no hacía falta ser tan precavidos pues la sala estaba casi vacía y las luces se confabularon contra todo aquel que intentó tomar fotos… No obstante, agradecí poder ver el concierto completo del madrileño, que fue corto pero muy intenso.

En realidad no era la primera vez que veía a KIKO… Supe de su existencia el pasado año en las fiestas de San Blas, donde tocó con JAVIER VARGAS, y me gustó mucho su rollo. Pero posteriormente lo estuve viendo en un local y me decepcionó por culpa de un sonido deficiente. Afortunadamente esa mala impresión se ha borrado tras los 20 minutos que tocó teloneando a la británica. Su estilo va desde el blues de la vieja escuela a sonidos más actuales, con influencias de B.B. KING o ROBERT JOHNSON, y guiños a otros estilos como el soul. El repertorio contó con medios tiempos, que es donde más brilló el guitarrista consiguiendo sonidos muy sensuales, y con otros temas más intensos y pasionales. KIKO tiene una voz con feeling, con la que es capaz de transmitir sentimientos, complemento perfecto a esa expresividad que consigue con la guitarra. Además, cuenta con un batería excepcional que toca con doble caja y que aportó un sonido muy contundente, cercano al rock. Aunque lo tuvieron complicado para caldear el ambiente, echaron toda la carne en el asador y consiguieron dejarnos con ganas de más.

Tras cambiar rápidamente el backline, a las 21:20 salía JOANNE SHAW TAYLOR a demostrarnos porqué está considerada la reina del “British Blues”. Es una pena que una artista como ella deba salir ante un público tan escaso, pero es que a la cantidad de conciertos que hay cualquier sábado en la capital se unían un precio excesivo y un recinto demasiado grande e impersonal. Eso y que el blues en Madrid está más unido a un circuito casi underground, de salas pequeñas y público fiel, que además ese fin de semana estaba entregado a un festival en otro garito. Es cierto que la antigua Pachá ofrece un sonido estupendo, pero no tiene el encanto de otros locales con más solera y regusto a blues. Ojalá se hubiera petado el Teatro Barceló pero, visto lo visto, hubiera disfrutado mucho más de este concierto en La Boite o incluso en La Coquette.

joanne5Dejando al margen esta opinión absolutamente personal, la británica se entregó con la ilusión de la primera vez y la pasión de quien sabe que puede ser la última. Con un estilo de punteo propio del mejor blues de Chicago y una voz rasgada, a mitad de camino entre JANIS JAPLIN y KOKO TAYLOR, JOANNE consiguió cautivarnos y demostrarnos por qué fue elegida en 2010 y 2011 como mejor vocalista de blues en los British Blues Awards.

Durante hora y cuarto hizo un repaso de sus cuatro álbumes de estudio, centrándose principalmente en su último trabajo, “The Dirty Truth”. Me sorprendió la riqueza compositiva de la guitarrista y el desgarro que expresa en cada nota. En otras ocasiones he comentado que pocos son los que consiguen hacer llorar la guitarra y, sin duda, JOANNE es una de las que sabe cómo hacerlo. Es tal el delirio cuando toca que en ocasiones parecía estar entregada a un baile erótico con su Gibson Les Paul. Y me perdonen el tópico mis amigas rubias, pero la británica demostró que ser rubia no es sinónimo de fría. Y es que sus punteos son electrificantes y te producen tal descarga que llegan al corazón, su voz rota y en ocasiones aterciopelada te conmueve, y su cálida sonrisa te enamora finalmente.

La británica consiguió llevarnos a ebullición hasta empañar los espejos de la sala con temas como “Watch Em’ Burn” y “Tied & Bound”, bailar hasta enloquecer con el Groove de “Jump that Train” y ponernos tiernos con “Tried, Tested and True” mientras rememorábamos alguna relación rota o las malas rachas con “Diamonds in the Dirt”. Pero, sobre todo, estremecernos con “Almost Always Never”, tema que compuso a su madre fallecida dos años antes, y que incluyó en un set acústico a mitad del concierto. Aunque mi preferida fue la versión del “Jealousy” de Frankie Miller, degarradora y llena de matices, que interpretó con un final alargado y que evolucionó del blues de Texas con toques de rock a la psicodelia, con emocionante solo de guitarra in crescendo y una conmovedora voz cascada que nos emocionó. Y es que, cuando alguien es capaz de poner tanto sentimiento en un punteo y expresar tanto con su voz, es digna de entrar en el olimpo de los genios.

Set list JOANNE SHAW TAYLOR: 

  1. Mud Honey
  2. Outlaw Angel
  3. Wrecking Ball
  4. Tried, Tested and True
  5. Jump that Train
  6. Diamonds in the Dirt
  7. Almost Always Never (acústico)
  8. Army of One (acústico)
  9. Jealousy
  10. Watch’em burn
  11. Time Has Come
  12. Tied & Bound
  13. Going Home
  14. The Dirty Truth

Texto: Leticia RC

Fotos: Susana Manzanares (www.metalsymphony.com) y Leticia RC. ¡Muchas gracias!

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